@BenjaminMorenob Me cuesta entender que personas no sepan las diferencias entre niños y adultos, luego recuerdo que la bancada de ultraderecha quería permitir el matrimonio con niños y recuerdo con quienes estamos tratando.
¿Habían visto alguna vez un intento más burdo por lavar la imagen?
La @ximerincon utiliza el @MinEnergia como una vitrina personal para instalarse como centro de atención.🤦
Sólo vemos a otra aprovechadora oportunista.
ACLAREMOS ALGO:
Si las opiniones de alguien no tienen validez porque tienen delitos de Estafa como la mujer que Increpó a Kast en Villarica, Quiroz debe guardar silencio el resto de su vida, él "ESTUVO EN LA CÁRCEL" por Estafa y Fraude al Fisco.
FIN!!
KAST vs KAST
Hay algo profundamente enternecedor en ver a José Antonio Kast enfrentarse al Estado como quien pasa años insultando a un piloto… hasta que un día le entregan el avión. Resultó que despegar no era lo mismo que gritar desde el aeropuerto.
Durante años, —Kast candidato— fue una mezcla entre comentarista de matinal, administrador furioso de WhatsApp y profeta del apocalipsis nacional. Todo era culpa de alguien más, del gobierno de turno. Si subía la bencina, era incompetencia criminal. Si aumentaba la delincuencia, había que sacar tanques. Si el crecimiento era mediocre, Chile estaba a minutos de convertirse en Venezuela. El país siempre parecía al borde del colapso y sólo él, armado de una cuenta de X y una indignación industrial, podía salvarlo.
Pero ocurrió la tragedia menos prevista por el kastismo: ganó.
Y ahí apareció —Kast presidente—. Un hombre que pasó años criticando cada decisión de gobierno y que, al llegar al poder, descubrió que administrar un país exige algo más complejo que escribir “INACEPTABLE” en mayúsculas.
“El problema de Kast nunca fue la falta de convicción. Fue el exceso de simplificación”.
Gobernó durante años un país imaginario donde los problemas se resolvían con voluntad, slogans y frases diseñadas para viralizar.
La seguridad, por ejemplo. En campaña parecía protagonista de serie de Netflix: “Plan Escudo”, “Operación Frontera Final”, “Tolerancia Cero”. Faltaba apenas un tráiler con explosiones y música épica. Pero una vez en La Moneda, el libreto chocó con un detalle incómodo: no había plan, ni suficientes carabineros, ni inteligencia, ni presupuesto mágico, ni botón rojo para expulsar migrantes por Bluetooth.
Entonces el hombre que pedía militares en cada esquina comenzó a hablar de “coordinación institucional”, “limitaciones jurídicas” y “evaluaciones técnicas”. Traducido: descubrió exactamente las mismas restricciones que ridiculizaba cuando gobernaban otros.
La hipérbole como programa.
Quizás el momento más honesto del kastismo fue cuando explicó que sus promesas de expulsiones masivas eran una “metáfora”. Qué maravilla conceptual. La cuenta regresiva no era literal. Las promesas eran simbólicas. El reloj era poético. El plan migratorio era realismo mágico.
Porque —Kast candidato— era un hombre de certezas absolutas, —Kast presidente—, en cambio, parece un alumno justificando un trabajo que no alcanzó a terminar.
El enemigo era el estado… hasta que conoció sus comodidades.
Durante años criticó el uso de recursos públicos con fervor franciscano. Y sin embargo, bastó cruzar la puerta de La Moneda, su nueva casa, para enamorarse rápidamente de las bondades del aparato estatal. Resultó que el Estado opresor también tiene comedor, chofer, residencia y vajilla fiscal y puede organizar almuerzos a sus amigos con cuenta al erario.
El mismo hombre que denunciaba nepotismos hoy sonríe orgulloso mientras celebra el ascenso político a diputado de su hijo y sobrinos como si gobernar Chile fuese una pyme familiar.
Y qué decir de los ministros. Kast exigía renuncias antes de los cien días cuando era oposición. Pero gobernar tiene esa extraña costumbre de convertir a los “ineptos” en “equipos que necesitan tiempo”. El desempleo no desapareció con discursos. La economía no reaccionó a hashtags patrióticos. Y el Estado no se administró como un live de TikTok.
Kast, el presidente que jamás habría votado por sí mismo.
Lo más irónico del gobierno de Kast es que su opositor más feroz sería el propio Kast de hace tres años. El candidato viviría destrozando al presidente en X desde las siete de la mañana. Lo acusaría de ineptitud, tibieza, improvisación y excusas.
Y tendría razón.
Porque el gran descubrimiento de este gobierno no es que Kast haya cambiado. Es que siempre supo que gobernar era infinitamente más difícil de lo que gritaba. Pero la indignación daba votos y la complejidad no cabe en un tuit.
Al final, la verdadera metáfora no eran las expulsiones.
Era él.
@MisColumnas
"Si no aparecía esa foto en el avión nos seguías tomando de boludos ¿no?"
El periodista Fernando Carnota hizo un video con preguntas que Manuel Adorni jamás le harán en las entrevistas acordadas que da.
#ULTIMAHORA‼️🇨🇺 En el estado fallido de Cuba, se reporta un tiroteo en una playa que siembra el pánico entre los bañistas.
Es broma. Eso ocurre en Disparos Unidos. Esa playa de mierda no le llega ni a los talones a ninguna de Cuba. 🏖️🇨🇺
Filistin bayrağı açan Lamine Yamal tüm İsrail’de protesto ediliyor, formaları yırtılıyor.
O halde biz de Yamal’a çok büyük destek verelim!
Yamal’ı sevenler bu tweeti beğensin ve paylaşsın 🇵🇸
La 'Ley Mordaza' no es error, es complicidad: Socialismo Democrático + derecha unidos para amordazar periodistas. En #Factos, Mauricio Weibel avisa: cárcel por filtrar lo que incomoda al poder. ¿Libertad de prensa? La están enterrando.
Jugando a los soldaditos, uno hace llorar a un pueblo el otro hace reír al pueblo
Uno finje una cara de Larry, al otro le sale natural
Mr Bean un genio, el otro un verdadero Scw
#KastDestruiráChile
Ministro Arrau el problema de verdad es otro. Es urgente que usted encabece medidas para frenar el avance de las bandas criminales en Carabineros. Solo en esta semana 17 carabineros fueron detenidos en 4 procedimientos distintos por delitos gravísimos de criminalidad organizada.
@Eneatipo7 Obviando a los grandes erudito y pensadores ya lo habia planteado el gran Facundo Cabral con la opinión de los idiotas que hacía su abuelo, les tenía miedo por ser muchos y podrían elegir un presidente y mira que paso en Chile
Era hora de que un político de izquierda como Winter dijera las cosas por su nombre y le parara el carro a Paulina Vodanovic:
“Por eso me molesta que Paulina Vodanovic le haya pedido disculpas al gobierno por el afiche que decía Kast miente”