Nos pasó algo parecido hace tiempo. Firmamos un contrato pero el editor lo incumplió. Nos seguimos acordando muchísimo de él, de su rostro de hormigón y de su minipene.
- Busco un libro para mi hijo. Tiene ocho años pero es muuuuuuy listo. Listísimo.
- ¡Qué cosas!. Con su hijo ya van treinta superdotados en una semana.