Creo que maduras muchísimo cuando te das cuenta de que a veces no hay que hacer nada al respecto y solo esperar a que el tiempo te dé la razón en vez de pelear por demostrar algo.
La madurez me ha enseñado que no necesito enfrentarme a todo, solo necesito observar en silencio las acciones de las personas y luego establecer mis propios límites.