Ayer volví a reír, reír a carcajadas, encontrándome con mis amigos más cercanos para darme cuenta que la tormenta está pasando, y aunque ya no soy el mismo, todo está en su lugar.
De repente me dan mis quiebres de realidad donde mi mente y mi cuerpo me quieren regresar a la rutina y hago corto circuito de que ya no estás más aquí.