El PRM es un partido que no gobierna con valores, sino con cálculo y traicion.
Es un operador sin escrúpulos que traiciona principios por conveniencia.
Y lo más grave del PRM es que intenta normalizar el cinismo como forma de gobierno, como si mentir encubrir y destruir lo que otros construyen fuera parte natural del poder. Eso no es liderazgo eso es degradacion institucional.
El problema no es solo una persona, es el modelo que representa; la política del engaño sistemático. Estamos ante alguien que promete sin intención de cumplir, que protege a los corruptos cuando le conviene y traiciona principios por calculo personal. No actúa por el bien común.