Hay un problema en la Semana Santa, hay un problema entrando antes que dejar salir en el metro, hay un problema en aparcar ocupando dos sitios, hay un problema tirando la colilla del pitillo en la arena de la playa. Y todo se resume en que hay un problema muy grande de educación.
Vivimos un punto de inflexión en la información: no nos fiamos de prensa, políticos, redes ni de tu vecino.
Ya no se diferencia la realidad de la mentira.
Han conseguido una sociedad desconfiada, paranoica y polarizada.
Nos va a pasar factura y más alta de lo que pensamos.