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Su conexión musical era como mínimo... impresionante. Todas las herramientas que tuvieron a la mano a la par de la constante práctica bastó y sobró para lograrlo.
¿Se volverían a ver de forma tan recurrente? Quién sabe... pero por ahora, eran 𝘙𝘢𝘪𝘡𝘦𝘯.