ㅤ
< No espera y se deslizan siguiendo su camino de pasos hasta puerta, misma que abre pero el peso ajeno no le deja.
———— USH, anda necesito cambiarme, quédate a ver si es que tanto quieres.
La risa le consume, siseante como siempre, se queda forcejeando.
ㅤ
ㅤ
Fue extraño, esa despedida era usual cuando le colmaba pero algo le inquieta viendo su cambio repentino al reaccionar.
———— ¡Gracias lindura! Duraste bastante.
El azote le roba una risa, era diferente a otras veces, tan encantador y efusivo como le conoce. >
ㅤ
Él mismo se frena ¿En serio nunca decía nada? El corazón no se le acelera, pero lo haría a mil por hora si latiera.
— Te estoy preguntando...
Sigue mirando a su venda como si nada, más torpe jugueteando e incluso zafando el mismo amarre antes de >
ㅤ
Le atrapa con su total adoración, dejando besos sobre sus mejillas de misma forma que le recibe.
———— ¡Mírate! Tan radiante como siempre, ya sabía no tardaría en verte.
ㅤ
ㅤ
La serpiente habla, habla, no deja de hablar. Sigue como siempre sabiendo que no le escucha pero le gustaba llegar a la discusión inevitable.
Esa vez era evitable, incluso se calla cuando le responde.
———— ¿Huh?
Se alza de postura cómoda, revisándolo con >
ㅤ
No se mueve. Esta vez sólo piensa y escucha por primera vez, vagamente, pero algo logra atrapar. En su cabeza sólo corren todas las preguntas que no puede hacer ni dar sentido.
— ¿Y qué más?
Pregunta sin darle importancia, sin mirarle, pero escucha. Algo que >
ㅤ
El cambio en su actitud le devuelve la sonrisa sutil que siempre porta, finalmente cayendo cuerpo sobre asiento mientras se descalza. Tenía mucho que contarle.
———— Pues mira, todo empieza cuando llegué a la villa de...
Sus palabras se desvanecen lentamente, mientras >
ㅤ
Ese mismo hombre lleno de inconformidad parece desvanecerse al sólo quedarse quieto. Tan quieto.
— ¿Qué tal te fue?
Son las únicas palabras que corren por su cabeza, junto a las mil ideas que ha tenido y le carcomen siquiera preguntar, pero no le mira. >
ㅤ
< conozco como eres de prepotente. ¿Crees que te obligaría?
Se me levanta, no dice nada, sentándose en mismo borde de aquel sillón que tantas noches pasó ahí.
———— Pero respeto cualquier escusa que necesites para irte. Nunca te obligué a no hacerlo.
ㅤ
ㅤ
Le ve y deja que corra y camine de lado a lado, hasta que con punta de zapato no deja que estuche cierre.
———— ¿Qué estás haciendo? Ssssolo estás exagerando.
Se escucha el siseo molesto detrás de sus palabras, agachándose a su altura.
———— Nunca te pedí quedarte, si >
ㅤ
— Pues me puedo ir a la mierda si te parece ¿Mejor?
No se le acerca, se aleja, caminando en dirección opuesta alrededor buscando como salir.
— No me interesa seguir de perro guardian a esperar que regreses.
Queja tras otra caen, buscando torpe por doquier sus >
ㅤ
Sabe porqué lo hace, intenta calmarse.
———— Tenía que irme de imprevisto, no tengo manera de contactarme. Solo...
No le va a bastar, se acerca cauteloso.
ㅤ
———— Mínimo puedes fingir que me extrañas ¿No? Que te has quedado en mi casa todo este tiempo sin irte.
ㅤ
No es capaz de ni siquiera permitirle acercarse, manoteando al instante para que no se le acerque más.
— Stop! Don't.
Está listo y preparado con puños.