EL REGRESO DE LOS GUETOS VERTICALES
El Decreto Supremo 68. (DS 68)
Bajo la promesa de facilitar vivienda, el DS 68 aumenta densidades y constructibilidad sin acreditar que la infraestructura pueda soportarlas.
Detrás de coeficientes, distancias y artículos que casi nadie lee, el DS 68 introduce una transformación profunda: más viviendas potenciales, mayor constructibilidad, menos exigencias de estacionamientos y menor capacidad de los Planes Reguladores Comunales para contener esos incrementos.
Lo más brutal está en la densidad.
La OGUC (Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones), convertía la densidad fijada por los instrumentos territoriales usando cuatro habitantes por vivienda. El DS 68 baja ese factor general a 2,8 y establece 1,4 en ciertos sectores próximos al transporte público. Si un territorio admite 1.000 habitantes por hectárea, con factor 4 resultan 250 viviendas; con 2,8, 357; y con 1,4, nada menos que 714. La densidad permanece escrita en el plano, pero las viviendas posibles se multiplican.
Una ciudad no es una planilla Excel. Tiene agua potable, alcantarillado, calles, colegios, áreas verdes, servicios y transporte de capacidad finita. Aumentar viviendas por decreto sin comprobar simultáneamente esas capacidades es como permitir que cada pasajero de un avión duplique sus maletas porque queda espacio en los compartimientos, ignorando que la aeronave tiene una carga crítica máxima. El problema no aparece al imprimir el pasaje; aparece cuando el avión intenta despegar.
Determinados proyectos de viviendas económicas próximos a estaciones de metro, corredores o vías expresas y troncales podrán alcanzar incrementos de hasta 75% en constructibilidad y 50% en altura. Se rebaja a 2.500 m² la superficie requerida para una condición de Conjunto Armónico y desaparece la exigencia de calzada mínima de 14 metros en otra condición de localización.
El efecto sobre el suelo merece especial atención. Cuando la norma aumenta los metros cuadrados potencialmente edificables de un terreno, modifica su expectativa de renta. Un suelo donde ayer cabían 250 viviendas y mañana admite casi el triple, adquiere mayor valor potencial. Esa expectativa tiende a capitalizarse, especialmente alrededor de estaciones y ejes estructurantes. Y cuando sube el suelo aumenta también la presión sobre propiedades, comercio y arriendos del entorno. Densificar puede ser una buena política; hacerlo sin infraestructura, captura de plusvalías y planificación fina puede terminar expulsando a quienes se dice querer beneficiar.
Más grave es el debilitamiento del PRC.(Plan Regulador Comunal)
La planificación comunal existe porque un barrio histórico no es un paño industrial y dos terrenos cercanos pueden soportar cargas distintas. Sin embargo, el DS 68 superpone beneficios nacionales sobre decisiones locales y restringe, en ciertos casos, la capacidad del PRC para rebajar incrementos de altura y constructibilidad.
Incluso cambia la medición de superficie edificada: desde la cara exterior a la interior de los muros perimetrales. No es un detalle: permite declarar menos superficie para una misma envolvente física y genera otra ventaja efectiva de edificabilidad.
No es la densificación lo cuestionable. Una ciudad extensa necesita densificarse donde corresponda. Pero hacerlo responsablemente exige coordinar vivienda, transporte, vialidad, infraestructura sanitaria, equipamiento, espacio público y capacidad ambiental. Volviendo al ejemplo: primero se calcula cuánto peso soporta el avión; después se autorizan las maletas.
Lo alarmante es que una reforma capaz de modificar nuestras ciudades haya transitado prácticamente fuera del debate ciudadano, escondida en el lenguaje hermético de la OGUC.
Cuando suba el suelo, los arriendos, la congestión y la presión sobre los servicios, quizás descubramos que aquello presentado como ajuste, era un nuevo modelo de ciudad aprobado por decreto en este nuevo gobierno, mientras la ciudadanía duerme.
@MisColumnas
En 1982, un estudio de animación francés que soñaba con conquistar la televisión de Estados Unidos se puso a fabricar un personaje a medida para lograrlo. Crearon un detective cyborg tan torpe que nunca resolvería un caso y al que llamaron Inspector Gadget. Tira del hilo 🧵👇🏽👇🏽👇🏽
Los medios muestran a la N4y4 F4c1l llevando ayuda, MUESTREN AL DR SIMI CONCHETUMARE que siempre ayuda tambien a adultos mayores que venden sus cositas en estaciones de metro ❤️🔥
Honor al periodista de The Guardian que ha escrito el mejor pie de foto del Mundial
“Gianni Infantino explica cuidadosamente a Donald Trump que no forma parte de la selección española”.
Ronaldo y Ronaldinho son el claro ejemplo de dos brasileños que jamás caerían en las garras de los evangélicos. Tal vez en las garras de los travas sí, pero jamás en las del evangelio.