su mano entera se posa sobre el caminito de polvo que fue dejando. Solo quería ponerse cómodo...
Cayó dormido. En el patio.
Maravilloso.
——— ¡Hope! No me dejes ahí tirado.
No duda que aun en sus sueños, ella lo escuchará. Cree.
Jun Wei podía ser muchas cosas en su día a día. Miedoso… solo en ocasiones.
Entrecerró sus ojos en dirección a Hope mientras ella proponía el sueño. Tan raro o incluso más que los anteriores.
¿Una competencia de botes contra zorros? Solo a ella se le ocurre.
Sin querer
Costumbre común en China… Épocas de cacería.
——— Los botes están bien mientras no sean piratas como el que ronda por aquí.
A lo otro confirma con un asentimiento. Era un guerrero. Un soldado. No tiene tiempo para trampolines.
La observó girar a su alrededor. No había peligro mientras no se durmiera y por suerte para él, parecía cruzar una noche de insomnio.
Aunque no le disgustaría dormir.
Debía entrenar temprano a primera hora.
——— Aún así, me asustó. ¡Así no puedo dormir tranquilo!
Pocas cosas lo asustaban. Las alturas eran una de ellas, ya que él no vuela ni tiene en/con qué.
… ¿Podría decir que ya lo había experimentado? El mundo onírico no contaba en su totalidad.
——— Me gustan los zorros. ¿Pero hablas de mascotas o para cazarlos?
Él sabe MUY bien lo mucho que a Hope le gustaban sus sueños.
De todos los años que llevaba estudiando en Auradon, ya había perdido la cuenta de cuantas veces lo visitó.
Ella se levantó.
Él se sentó.
——— La última vez que estuviste en uno de mis sueños hiciste que
Jun Wei no cargaba espadas esa noche, ni tampoco arco y flecha. Estaba desprovisto de armas ahora que la hora de descansar se acercaba.
No esperaba encontrar a nadie pero allí ve a Hope de espaldas a él bastante feliz.
——— Se que esta hora debe ser tu favorita, pero
Ugh.
El se quedó colgando del candelabro pero no tarda en balancearse un poco y caer sobre el suelo en cuchillas.
Pero siente como un pedazo de la porcelana rota en el suelo se clava en la palma de su mano y siente la calidez de la sangre deslizar por su mano.
NO VA A MALDECIR.
NO. NO LO HARÁ.
Aunque se muere por hacerlo. Los van a castigar como nunca antes.
——— ¡MORTY, TE VOY A CLAVAR LA ESPADA EN EL C–…!
Se censura a sí mismo. Sus padres siempre le decían que debía mantenerse sereno en todo momento, con la mente calma
para poder actuar acorde a la situación… ¿Pero cómo podía mantenerse calmado en ESA situación?
De salto en salto, acaba siendo él quien se cuelga del candelabro de la sala para evitar quemarse.
Debería comenzar a cargar su arco y flechas, habrían servido mejor en esa