Todo se reduce a la cita de Favio que recordaron por acá:
"La obra es a partir de querer deslumbrar a tu mamá, a tu papá. Cuando perdiste esa potencia, la obra es nada más que el oficio. Yo ya no quiero deslumbrar a nadie".
Diego la hizo fácil: "Yo juego para vos, mamá". Y así.
Si el precio de haber tenido los huevos de mostrar esta bandera, mojando la oreja a la FIFA, a Trump y a Milei, fue haber perdido la Copa del Mundo, entonces que se metan la Copa en el OGT, porque la gloria es Argentina, y las Malvinas también.
Mirá si hoy voy a criticar, justo hoy cuando pierden el partido que más le va a doler toda su vida, a un plantel que hace cinco años nos hace grandes. Una cosa es ser crítico, otra boludo y otra pegar en el piso a quien te hizo feliz.
Muchas gracias, Argentina. Y felicitaciones a España, un gran campeón. Hacía mucho no nos tocaba perder y duele tanto como lo recordaba. Ojalá pronto volvamos a festejar. Hoy queda todo muy lejano, pero ya nos ha pasado y volvimos más fuertes.
Bellingham ayer mostró ser el prototipo de jugador europeo.
Técnicamente: impresionante.
Físicamente: un atleta.
Pero un CAGÓN con todas las letras.
Allá los hacen así, se asustan, es mucho estrés para ellos. Los sacás de Europa y no hacen pie.