Ni se conocían entre ellas, ni las conocíamos nosotros.
Pero estaban en el depa anoche.
Justo salimos a fumar los 4 al balcón y empezamos a hablar de cómo sería follarnos.
Una sólo se reía. La otra se manoseaba sobre la ropa y decía: "Esperemos a que se vayan los demás".