No, señora. Solo digo la verdad. Yo soy un asesino, mi hermano también lo es, pero ninguno de los dos tiene su poder. Y esa es la puta tragedia, cuando los asesinos despiadados son los que nos gobiernan.
Ya no sirvo a su familia, no os debo nada.
Eh... ¡¿Qué?! -Sandor tardó en reaccionar al nombre que le dijo pero cuando lo hizo alzó la voz con incredulidad.-
¡¿Estás trabajando para el puto Tywin Lannister?! Dime que es una broma... Ash, dime que es una jodida broma.
¿Tú primer sueldo? ¿Dónde estás trabajando? -No le había dejado con muchas opciones. Entendía que se estuviese forjando su propia vida, Sandor a duras penas podía con la suya propia.-
-Por un momento su aspecto le llamó la atención, pero no lo suficiente como para interesarle lo que tuviese que decir. Gruñó de malas de maneras, eso solía bastar para espantar a la gente.-