Si se cometiera un atentado en un país occidental que dejara 27 muertos, abriría todos los telediarios y recibiría la condena unánime de todos los Estados. Pero si lo perpetra el Gobierno de Israel en una zona humanitaria de Gaza, es una noticia más. No normalices este genocidio.
Quiere convertir Málaga (probablemente el mejor lugar del mundo para vivir) en Madrid (probablemente el peor lugar del mundo para vivir). Y lo ve como algo positivo.