Descubrí una pequea joya de tapas en el centro de Madrid: patatas bravas crujientes con salsa secreta y jamón ibérico que se derrite en la boca. Volveré sin duda!,
Hoy ayudé a la abuela del piso de abajo a llevar sus compras, ella me regaló un dulce casero de manzana. Amigos, pequeos gestos hacen grandes vecindarios.