Me da vergüenza vivir en un país en el que un político puede permitirse un ático de 6 millones, mientras a una mujer de 90 años van a desahuciarla de su casa para poner un Airbnb
A mí me da igual que seas un perro o una codorniz, yo lo que quiero es que un pajar que antes valía 300€ deje de valer ahora 30.000€. Así que dejad de intentar hacer clips virales en el Congreso y ejerced vuestras funciones.
Mirad a ese padre, con su hijo, siendo un violento y un cobarde. Luego se quejan cuando se dice que la escuela educa en derechos humanos.
Ese guaje está aprendiendo a ser violento, a acosar a un trabajador y a odiar.
Así que , por supuesto que la escuela tiene que educar.
Acosar o agredir a un pobre chaval porque en la espuma de su micrófono ponga X o Y es tristísimo. Es de un nivel de indigencia mental aberrante.
Y lo digo sin entrar a valorar la praxis periodística de TVE en el caso Ceuta, que me parece paupérrima.
Pero una cosa no justifica la otra. Agredir a un periodista por el medio para el que trabaja es muchísimo más grave de lo que algunos parecen entender.
Cuando se empieza a normalizar que un periodista pueda ser intimidado o agredido por hacer su trabajo, se empiezan a poner las primeras piedras para acabar con la libertad de prensa.