Los daños a las instalaciones deportivas son inaceptables. Deben investigarse y quienes los causaron deben responder por sus actos.
Pero prohibirnos usar sus estadios no borra el 4–1 ni nuestro dominio histórico en esta rivalidad. Podemos jugar en otro país, en otro estadio, donde sea: iremos a ganarles otra vez.
La diferencia la marcan el talento, la determinación y la calidad de nuestros jugadores. Dos participaciones en la Copa del Mundo no se consiguen por casualidad. Nuestro fútbol habla en la cancha. 🇭🇹⚽️🔥
¡Lo que pasó, pasó! 😏