“Lo material se recupera”.
No, María Antonieta. En estos países del tercer mundo, adquirir una vivienda es una completa hazaña. Esa frase de cajón es cualquier cosa, menos consuelo para una persona que acaba de perderlo todo.
La sustitución de cultivos funciona porque pone a las familias campesinas en el centro. Cuando el Estado, las comunidades y el sector privado trabajan juntos, es posible transformar los territorios. Peace Flavours 🇨🇴🌿 es muestra de ello. Una marca que conecta los productos de las familias de la sustitución con mercados nacionales e internacionales, generando ingresos dignos a quienes decidieron transitar a una economía legal.
Los invito a ver la entrevista completa con @ElEspectador en este link👇
https://t.co/qFLU79sM9D
Vamos por la segunda misión médica a Venezuela. Se necesita URGENTE tecnología para las salas de reanimación, para las UCI de pediatría y para epidemiología de campo. Tenemos hasta el jueves. Dona ahora en la cuenta de ahorros Bancolombia 20100000210 llave @venezuela0 Por favor RT 🙏. @zulmacucunuba@drbarbuchas
El tipo más innoble de estas elecciones no fue Espriella, que es un hampón pero al menos es candidato.
El peor fue Sergio Fajardo. Ese escrúpulo de persona sin escrúpulos.
Hace tres semanas, cuando Abelardo de la Espriella celebró su triunfo diciendo que Petro y Cepeda son "un par de bandidos que vamos a jubilar para siempre", la escritora y guionista Alexandra Cardona se estremeció. Se trasladó a marzo de 1979, al horror del Estatuto de Seguridad de Turbay Ayala, que vivió en carne propia.
Entonces hizo lo que como escritora sabe hacer: escribió esa historia. "Si ayuda a entender que la violencia solo sirve a unos pocos, valió la pena recordar qué se siente cuando te clavan la boca de un fusil en la espalda, sin saber porqué”, dice Alexandra.
🚨ATENCIÓN: la extrema derecha no quiere que el capítulo de Por la Ventada Podcast con Iván Cepeda se vea. Lo tumbaron en el estreno anoche, pero eso no detendrá al país el domingo.
Persiguen periodistas, encarcelan activistas, amenazan opositores y tumban entrevistas.
Ella es la esposa de Iván Cepeda Castro, la Mujer que escucha lo que el País no quiere oír.
Hay mujeres que no salen en portada, que no buscan tarima ni aplausos, que trabajan donde más duele: en el silencio después del grito. Pilar Rueda es una de ellas.
Pilar es hija de una obrera sindicalista que contaba las monedas para el mercado, aprendió temprano que la dignidad no se negocia y que los derechos se pelean, se hizo Antropóloga en la Universidad Nacional para entender a Colombia desde abajo, se fue a Notre Dame a estudiar paz, pero no la paz de los libros: la paz que se construye remendando cuerpos y Almas rotas.
Estuvo donde arde, en La Habana, cuando la guerra parecía eterna, ella se sentó en la mesa no como Política, como la voz de las que nunca fueron invitadas. Gracias a Pilar, el Acuerdo de Paz habló por primera vez de las Mujeres violadas, de las Niñas reclutadas, de las Madres que enterraron a sus Hijos, -"sin enfoque de género, no hay paz", dijo, y el País le creyó, después eligió escuchar.
Durante 8 años en la JEP, Pilar recibió a Mujeres que llegaban tartamudeando, Mujeres que habían perdido hasta las palabras por el trauma, Mujeres que el Estado había olvidado dos veces: primero cuando las violentaron, después cuando las ignoraron.
Ella las miró a los ojos, anotó cada nombre, cada historia, porque sabía que la Justicia empieza cuando alguien se atreve a creerle a una Víctima.
Hace unos días renunció.,dejó su cargo con lágrimas en los ojos, porque el amor también es una trinchera, porque al lado de Iván Cepeda entendió que cambiar Colombia no es solo un trabajo: es una vida.
Dicen que no es feminista, es Defensora de los derechos de las Mujeres, y tiene razón, porque Pilar no milita en discursos, milita en hechos; la que sabe qué pesa un expediente de violencia sexual, la que conoce el nombre de las veredas donde el Estado no llega, la que entiende que la paz no es firmar papeles, sino sanar Familias.
Colombia no necesita una Primera Dama de protocolo, necesita una Primera Dama de corazón, y esa es Pilar Rueda.