🚨 José Mourinho on Argentina vs. Egypt:
“This is daylight robbery. It’s a shame what football is becoming. How do you let the play continue, allow the goal to be scored, and only then decide to go back and cancel it? If there was a foul, stop the game immediately. Don’t wait until after the goal.
Then I ask another question—why wasn’t Argentina’s first goal reviewed with the same attention when it looked very close to offside? Why was every incident involving Argentina checked, while Egypt didn’t seem to get the same treatment?
VAR is supposed to bring fairness, not confusion. Today, it looked like every important decision went in Argentina’s favour. Football deserves better.”
El país que se caía a pedazos creció un 2,8% el 2024 y un 2,5% el 2025.
Los nuevos inquilinos de La Moneda llegaron criticando las cifras y hoy el FMI les otorga con optimismo y suerte un 1,8% para este 2026…y así como van quizá será menos.
Los relatos aguantan todo cuando la ignorancia es incapaz de cuestionar.
El FMI vuelve a bajar proyección de crecimiento para Chile hasta el 1,8% durante 2026.
https://t.co/TSRpLvlobL vía @biobio
Duro emplazamiento de Mosciatti a Quiroz y Kast por echarle la culpa a la ENAP por precio de las bencinas:
"Dice que es un problema de refinación, donde se produce la refinación en chile es la ENAP, entonces es la ENAP la que esta cobrando de más, la ENAP depende de el, esto es inaceptable, esto es una oscuridad increíble, ¿Que se han imaginado?, ahora es la ENAP la responsable"
Suena como chiste, pero es penosamente cierto. Un país cuya integridad si se puede decir que se está cayendo a pedazos. Miembros de la corte suprema acusados de corrupción, y ahora Jefe de "CONTRA inteligencia". Con razón la gente dice (70%) que la elite trabaja para ellos,no para la mayoría.
GRACIAS POR SU SERVICIO…
AHORA RETÍRESE SIN MOLESTAR
Hay una sinceridad brutal en ciertos lapsus del poder. Un momento en que el maquillaje tecnocrático se corre, el PowerPoint se cae al suelo y aparece, desnuda, la verdadera concepción que algunos tienen de las personas. Esto ocurrió cuando el economista David Bravo, al explicar los costos de despido desde la mirada empresarial, terminó diciendo que “cada persona es un cacho”. Y aunque después llegaron las explicaciones y los “no quise decir eso”, la frase ya había cumplido su función: revelar lo que muchos piensan cuando creen que nadie los escucha.
En la liturgia empresarial contemporánea el trabajador es celebrado mientras produce. Ahí sí aparecen las campañas motivacionales, los discursos sobre “capital humano”, las fotos sonrientes en redes y las charlas sobre liderazgo empático con coffee break incluido. El trabajador es “parte de la familia”, “el motor de la empresa”, “el corazón de la organización”. Hasta que envejece, se enferma, exige derechos o simplemente deja de ser rentable. En ese instante, se transforma en pasivo laboral. La familia pasa a ser un costo. Y el trabajador, un cacho.
La paradoja es grotesca. Los sectores que se llenan la boca hablando de mérito, esfuerzo y cultura del trabajo, son capaces de reducir una persona a una molestia contable cuando llega el momento de despedirla. Como si el trabajador fuera un insumo desechable. Como si detrás de cada contrato no hubiera una vida completa: hijos, deudas, sueños, enfermedades, estudios y décadas de esfuerzo levantando precisamente las utilidades que hoy permiten a algunos dar entrevistas sobre “flexibilización”.
Resulta fascinante escuchar a economistas hablar del empleo con la misma sensibilidad emocional con que un frigorífico explica la temperatura del hielo. Hablan de personas como piezas intercambiables de LEGO.
Si pudieran, medirían el alma en indicadores trimestrales y pondrían a licitación la dignidad humana para mejorar la productividad.
Y después preguntan por qué existe desconfianza hacia las élites empresariales.
El problema no es solamente una frase desafortunada. Es la concepción del mundo. Una donde el trabajador vale mientras sirve y sobra cuando reclama. Una lógica utilitaria donde los derechos laborales aparecen como obstáculos contra la eficiencia, y no como conquistas civilizatorias construidas tras décadas de abusos y desigualdad.
Porque conviene recordar algo elemental: el trabajo no es únicamente una variable económica. Es identidad, integración social, estabilidad familiar y dignidad humana. El empleo sostiene barrios completos, financia estudios, cuida adultos mayores y permite construir comunidad. Detrás de cada sueldo hay familias enteras dependiendo de ese ingreso. Reducir todo a un “cacho” no es tecnocracia; es deshumanización con corbata y lenguaje académico.
Y hay algo todavía más irónico: muchos de quienes hoy consideran un estorbo indemnizar trabajadores son exactamente quienes construyeron fortunas gracias a esos mismos trabajadores. Ningún empresario levanta una empresa solo. La riqueza la producen miles de personas levantándose temprano, viajando horas, soportando estrés y sosteniendo el funcionamiento cotidiano del país. Pero cuando llega la hora de repartir dignidad, algunos prefieren quedarse únicamente con las utilidades.
Quizás el verdadero “cacho” para ciertos sectores no sean los trabajadores, sino la idea misma de que las personas tengan derechos. Que exista legislación laboral. Que la sociedad todavía conserve la peligrosa costumbre de considerar a los seres humanos más importantes que los balances trimestrales.
Lo más ofensivo de todo esto, es lo que se transmite a quienes hoy estudian y sueñan con aportar al país. Se les dice, en el fondo, que su valor humano depende exclusivamente de su rentabilidad. Que mientras produzcan serán celebrados, pero que cuando dejen de servir pasarán a ser un problema administrativo. Una carga. Un cacho.
@MisColumnas
@T13 Ésta pobre imbécil ni siquiera se informa antes de proponer webadas.
Que alguno de los asesores que le pagamos le cuente la chorrera de beneficios que ya tienen por ley los llamados mártires.
👉👉 No llores de tristeza, hermano. Llora de orgullo.
Porque hoy no perdiste. Hoy le demostraste al mundo que un hombre puede caer de pie cuando lo entrega todo.
Le paraste de todo a Argentina. Atajada tras atajada, hiciste creer a todo un país que lo imposible sí podía pasar.
Y mientras tú defendías tu arco, tu mamá estaba en la grada, sufriendo, llorando y sintiendo cada jugada contigo.
No te vas como derrotado, Vozinha.
Te vas como héroe.
Hossam Hassan, seleccionador de Egipto, tras clasificar a Egipto para los octavos de final del Mundial: "Mi corazón y mi alma están siempre con el pueblo palestino. Esta victoria es para ellos"
" Se requiere coraje y valentía " según Longton para despedir a una ministra incapaz, ineficiente y que confunde su función publica con sus actos privados.
Éstos serviles justifican cualquier estupidez.
600 bin kişilik nüfuslarıyla,
41-42 yaşındaki kalecileriyle,
Ailelerini “vize parasını denkleştiremedikleri için” dünya kupasına getiremeyecek derecedeki maddi zorluklarla,
Hırsla, heyecanla, savaşçı ruhlarıyla,
Milli bilinçle, milli ruhla, ülkeleri için, vatandaşları için, bayrakları için mücadele ettiler, 2026 Dünya Kupası’nın açık ara en iyi takımı oldular.
Futbolu nasibe, kadere bağlayan, balkonda sigara içerken yakalanan, youtube’a video çekmek için şaklabanlık yapıp futbol oynamayı unutan milyon dolarlık eşeklere örnek olsun.
Her şey için,
Güzel Futbol için,
Tarih defterine yazdığınız bu rüya için;
Sonsuz teşekkürler Yeşil Burun Adaları!
En esta imagen podemos ver a un tipo de mirada triste centrando su atención en un par de “cosas” que hay en el suelo. La imagen es de 1904 y está tomada en el antiguo Congo belga. El tipo se llama Nsala y se encuentra en la misión de Wala. Ha caminado casi un día entero para llegar hasta allí porque le han dicho que en esa misión hay una señora blanca interesada en conocer lo que otros blancos le hacen a la gente de Nsala. Así que al llegar a la misión le entregó a esa señora, la misionera Alice Seeley Harris, un atado de hojas en cuyo interior había dos pequeños bultos. El día anterior los agentes de la Compañía Anglo-Belga del Caucho, presidida por el rey de Bélgica, Leopoldo II, habían llegado a la aldea de Nsala para castigarles por no haber cumplido con su cuota de recogida de caucho.
Los castigos al Pueblo congoleño por no recoger la cuota de caucho fueron inmortalizados por la cámara de Alice Seeley en más de un centenar de fotografías. Y lo que miraba Nsala era el pie y la mano de su hija de cinco años. La misionera volvió a Europa con sus fotos y se convirtió en ferviente activista contra los asesinatos y torturas de las gentes congoleñas. Mientras tanto, Leopoldo II se convirtió, gracias al caucho, en una de las personas más ricas del planeta.
Hace unos años, con la conmemoración del 60 aniversario de la independencia de Congo, el actual rey Felipe de Bélgica pidió perdón por los 10 millones de muertos que dejó en esas tierras su tatarabuelo Leopoldo II. De lo de pagar indemnizaciones con la fortuna familiar obtenida a costa de esos muertos no dijo cosa alguna.