@AnotacionesRenL No soy partidario de darles connotaciones positivas a términos que, por su propia definición, son malos.
En todo caso, ser Provida es ser contrarrevolicionarios. Es oponerse a la rebeldía de los criminales.
El pecado siempre será pecado, guste o no guste, ofenda o no ofenda.
El sentimentalismo es una barata falsificación de la caridad. La caridad no puede callar la verdad, a diferencia del sentimentalismo. La caridad se preocupa por la salvación de las almas, en cambio el sentimentalismo, en no ofender y molestar a aquellos que van rumbo al infierno.
"Sin verdad, la caridad cae en mero sentimentalismo."
(Carta Encíclica Caritas in veritate, 3)
"¡Oh, maldito respeto humano, qué de almas arrastras al infierno!"
(Santo Cura de Ars)
Señor, Dios nuestro, que, para defender la fe católica e instaurar todas las cosas en Cristo, colmaste al Papa #SanPioX de sabiduría divina y fortaleza apostólica, concédenos que, siguiendo su ejemplo y su doctrina, podamos alcanzar la recompensa eterna.
Ser DE DERECHA - Jordán Bruno Genta
En breve saldrá la primera biografía del mártir argentino (no declarado aún como tal), Jordán Bruno Genta. Venga un texto excelente sobre lo que este católico cabal pensaba acerca de "ser derecha", que nada tiene que ver con ser liberal o fascista, etc.:
¿Qué es "ser de derecha"?
(Jordán Bruno Genta)
"- Hablo de la derecha en el sentido del arraigo a la tradición espiritual e histórica de las naciones cristianas.
- Hablo de derecha en el sentido de adhesión al orden natural y cristiano de la vida, en la familia, en el municipio, en la escuela, en la universidad, en la empresa, en el Estado.
- Hablo de derecha en ese sentido de adhesión a la civilización cristiana occidental, en el orden de sus verdades esenciales, en el orden de sus instituciones, de sus jerarquías naturales (…).
El otro día un profesor... le comentaba a otro profesor que (Genta) está cuarenta años atrasado...
Yo no estoy atrasado cuarenta años, yo estoy atrasado más de veinte siglos porque lo que enseño comenzó allá por el siglo cuarto o quinto antes de Cristo, luego culminó, tuvo una primera culminación decisiva con la venida de Nuestro Señor...
De manera que lo que yo enseño es realmente anacrónico. Pero no es un anacronismo de cuarenta años, sino de más de veinte siglos.
- Lo que yo llamo derecha, para oponerlo a esa izquierda atea, apátrida y desarraigada de todo orden natural de la existencia humana, es precisamente la restauración en Cristo de todas las cosas, que es restablecerlas en su verdadero orden, en su orden esencial, en su orden natural.
- Lo cristiano y lo natural, son una y la misma cosa. ¿Quién es el autor de la naturaleza? El autor de la naturaleza es Nuestro Señor Jesucristo, el mismo que nos ha redimido del pecado y de la muerte. Él es el autor de la naturaleza.
Fuente: https://t.co/X1MVgkDU3Y
“Se gana más oyendo una sola Santa Misa con devoción que distribuyendo todos los bienes a los pobres y marchando en peregrinación a todos los santuarios más venerados del mundo. ¡Oh riquezas inmensas de la Santa Misa!”
- San Bernardo de Claraval -
#20ago#MisaTradicional#TLM
Mi conocimiento del latín es limitado, eso lo debo reconocer, ya que en el seminario donde estudié no era una materia obligatoria. Tuve tres años de latín y aprobé esa materia en Italia. En Roma, algunos de los latinos se sorprendían ya que yo les podía traducir frases en latín de la Basílica de San Pedro. Obviamente que comparado con quien no sabe nada de esa lengua, yo sé bastante. Pero comparado con los que saben este idioma, yo no sé nada.
Gracias a Dios se lo suficiente para celebrar la Misa y los sacramentos, si tuviese que hacerlo en latín. También puedo leer la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino para evitar malas traducciones.
Algunos de mis amigos han repetido hasta el cansancio: las oraciones en latín son más eficaces que las que se hacen en lengua vernácula. Otros amigos míos, en cambio, dicen que esto es superstición y que en la lengua que uno rece, Dios nos escucha lo mismo. Con respecto a esto, voy a decir algunas cosas.
En primer lugar: es claro que para rezarle a Dios, no importa la lengua que uno hable. Lo que importa es la fe con la cual uno se dirige al Omnipotente. Es absurdo decir que "Dios me escucha más en una lengua que en la otra". Dios habla todas las lenguas, y el idioma que debemos usar con el Señor es sobre todo el idioma de la fe. Yo no creo para nada que la eficacia de un exorcismo o la eficacia de una oración tenga que ver con el idioma que uno use. Los israelitas rezaban en arameo y en hebreo, no en latín. Dios los escuchaba o no, no por el idioma usado, sino por la fidelidad a sus mandamientos. En definitiva, el Omnipotente no se fija en el idioma que uno use para rezar sino que mira nuestro corazón. Eso por un lado.
Ahora bien, por otro lado hay que decir que el desprecio al latín de parte de algunos sacerdotes y de algunos laicos tampoco es bueno. La lengua de la Iglesia, desde hace mucho tiempo ha sido el latín, y la Iglesia no hace nada "porque si". Es claro que esta lengua es el idioma oficial de la Iglesia en el rito latino, no en los otros 24 ritos. Sin embargo, el 90% de los católicos pertenecen al rito romano. Por algo Dios permitió que el Imperio Romano tuviese un plan providencial en la difusión del Evangelio. Dicho Imperio había conquistado todo el mundo conocido, y gracias a ello, cuando Roma se convierte al catolicismo, la fe llega a todos los países donde llegó el imperio.
Hay que decir que, por otra parte, los misales, los rituales, las oraciones y todo lo que usamos actualmente es traducido del latín. Y como bien dicen los italianos: "traduttore traditore" (traductor traidor). Hay veces que uno entiende verdaderamente el sentido de lo que esta rezando cuando conoce la lengua original en la cual esa oración fue escrita. Por dar un ejemplo: el Padre Nuestro. Cristo lo habrá enseñado en arameo, pero los Evangelios fueron escritos en griego, y fue San Jerónimo quien tradujo la Biblia al latín. En el Padre Nuestro, uno dice en español: "perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden". Sin embargo, en latín decimos "et dimitte nobis debita nostra sicut et nos dimittimus debitoribus nostris".
La traducción correcta sería: "perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores". La deuda es más que una ofensa. La deuda incluye todo lo que le debemos al Señor, el mismo don de la vida, el mismo don de la salud, todo lo que le debemos y no le podemos pagar. La deuda incluye las ofensas, pero es más que eso. Podríamos poner muchos otros ejemplos, pero para no alargar este post, lo dejamos así. A lo que vamos es que entendiendo la lengua latina, profundizamos nuestra fe, y profundizando nuestra fe es como llegamos a amar a Dios con todo nuestro corazón.
Lo que dice Santo Tomas de Aquino es que para amar hay que conocer primero. Muchas veces, cuando uno traduce un texto escrito en otro idioma, aunque la traducción sea perfecta, algo del sentido original se pierde. El rezar en latín nos ayuda a entender mejor nuestra fe ya que podemos entender con mucha más claridad la teología que hay detrás de tal oración, de tal rito o de tal palabra; y entendiendo nuestra fe conocemos más a Dios y podemos amarlo de mejor manera (mientras más conocemos al Señor, más nos enamoramos de él).
Termino con una anécdota muy bonita. Una vez unos señores americanos me dijeron: "menos mal que la Misa es en inglés. Si se celebrase en latín no vendría nadie a la Iglesia". Entonces los invité a la Misa en latín para que hicieran su propia experiencia. Vinieron y se quedaron maravillados al ver todas las familias jóvenes y todos los niños que asistían a esa liturgia. El coro por otra parte cantaba cantos gregorianos hermosísimos, y la ceremonia era muy solemne. Me acuerdo que después de la Misa uno de ellos me dijo: "padre, no entendí nada, pero me voy lleno del Espíritu Santo. Lo que viví hoy, nunca lo había vivido antes. Sentí caricias de Dios en mi corazón, aún sin entender la lengua".
Yo celebro la Misa en español y en inglés, y celebré Misas en otros idiomas también. No creo que Dios se fije en el idioma que rezamos. Podemos rezar en latín y rezar sin fe, y Dios no nos escucha porque no confiamos en su Providencia. Podemos rezar en Chino, y si lo hacemos con el corazón y con fe, el Omnipotente realiza muchos milagros en nuestras vidas, porque lo que Él mira es la pureza de nuestras oraciones, no el idioma.
Sin embargo, no rechacemos el latín, ya que es una lengua que nos ayuda en muchos sentidos, y es el idioma que la Providencia Divina ha elegido para el rito romano; y es también la lengua en la cual han rezado grandes santos y mártires. No hay que absolutizar el latín, pero tampoco hay que rechazarlo ni tampoco hay que dejar de admirar la belleza de este sublime idioma.
Bendiciones para todos.
"Nadie, ciertamente, ignora que San Juan, el Apóstol mismo de la caridad, el cual en su Evangelio parece descubrirnos los secretos del Corazón Santísimo de Jesús, y que solía inculcar continuamente a sus discípulos el nuevo precepto ‘Amaos unos a los otros’, prohibió absolutamente todo trato y comunicación con aquellos que no profesaran, íntegra y pura, la doctrina de Jesucristo: ‘Si alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no le recibáis en casa, y ni siquiera le saludéis’ (2 Juan 10)".
(Papa Pío XI, Mortalium animos, 9, 6 de enero de 1928)
PALABRAS DEL PAPA LEÓN XIII 🙏❤️🕊🔥
"En esta loca confusión de ideologías tan difundidas, es ciertamente tarea de la Iglesia asumir la defensa de las verdades y erradicar los errores de las almas: esto en todo momento y religiosamente, ya que debe proteger el amor de Dios y la salvación de los hombres. Pero cuando la necesidad lo exige, no sólo deben los prelados defender la fe, sino que 'cada creyente debe propagar la propia fe a los demás, ya para instrucción de los demás fieles, ya para confirmarlos, ya para reprimir los ataques de los infieles'. Ceder ante el adversario o permanecer en silencio, mientras en todas partes se grita tanto para oprimir la verdad, es propio de los ineptos o de quienes dudan de si lo que profesan es verdad. Ambas actitudes son innobles e insultantes para Dios. Ambos están en conflicto con la salvación individual y colectiva: sólo son beneficiosos para los enemigos de la fe, porque la entrega de los buenos aumenta la audacia de los malos. Por esta razón, la inercia de los cristianos es aún más condenable porque la mayoría de las veces los errores y las malas declaraciones pueden ser refutadas haciéndolo muchas veces con poco esfuerzo; pero hacerlo todo el tiempo requiere un compromiso mucho mayor. Por último, nadie está exento de utilizar esa fuerza propia de los cristianos, porque con ella muchas veces se desbaratan las maquinaciones y los planes de los adversarios."
(Papa León XIII, Sapientiae christianae, 10 de enero de 1890.)
Hoy 18/8, evangelizando y rezando el Santo Rosario en la cárcel con presos en penal de máxima seguridad.
Porque llevar sotana y ser un cura "retrógrado" (para algunos), no se contrapone con la frescura del Evangelio allí donde Dios nos llame. ¡Viva Cristo Rey!
Dios todopoderoso y eterno, que has elevado en cuerpo y alma a los cielos
a la inmaculada Virgen María, Madre de tu Hijo, concédenos, te rogamos,
que aspirando siempre a las realidades divinas lleguemos a participar con ella
de su misma gloria en el cielo (...)
#AsunciondeMaria