No dijo absolutamente nada, solamente le robó un intenso beso en los labios para que no pudiera decir nada más, uno que duró bastante.
Por su parte, sus manos se fueron a la cintura ajena, apretando con tantita fuerza.
Trataría de no reírse, sabe que eso lo puede poner de mal humor.
— Mírame a los ojos y dime qué me calle, entonces. —
No le apartó la mirada, mucho menos le va a soltar de como lo tiene ahora.
— Me contra digo un poco, pero, eso no importa ahora mismo, booth. —
Se acercó más a su rostro, sonriendo.
— A mi me parece que sí, tienes las mejillas rojitas. —
Mantuvo silencio al no obtener una respuesta, centrando su atención parcialmente en la película, pues no podía no ver cómo su colita y orejitas se movían como si estuviera nerviosa.
Aún así, no hará comentarios al respecto, pero se ve linda.
No le tomo mucha importancia a lo que dijo previamente, pues toda su atención se fue directo al televisor.
Al tener las orejas sensibles era más fácil que llegara a asustarse después.
—Que no te puedes quejar de que me quede aquí contigo cuando no me quieres dejar ir...
Hizo una pausa, mirando a otro lado por como ella le ve y por lo que dice.
—...Mentirosa.
Más le vale que esos planes nunca lleguen a su mente, ni en esta ni en sus otras vidas.
Eso fue para enseñarle una lección, ahora desajusta el agarre a su cabeza para dejarla ir a su ritmo nuevamente.
Eso se verá, en todo caso. Tampoco es que tenga pensado andar por ahí con alguien más.
Entrecerró los ojitos, eso le ha dado una arcada, pero sabe que tiene que aguantar. Ugh.
—Eso no suena muy bien...Pft~.
Soltó una risa, pues esa expresión suya puede ser malinterpretada.
Aún así, él también mantiene la vista fija en el televisor, realmente duda que se asuste.
Sí, es una amenaza y una realidad que piensa cumplir a toda costa, no le importa nada.
Que deje de fastidiar, ya anda empujando su poronga hasta lo más profundo de su garganta para hacer que la trague toda y que su naricita roque su abdomen.
¿Eso ha sido una amenaza? Vaya, no dirá que le sorprende porque sería una mentira total.
Que mejor no diga nada, o tendrá que ponerse una protesis en la entrepierna también si continúa fastidiando.
—De acuerdo...Si no te sientes bien con algo, me lo dices, por favor.
Se acurrucó un poco más con ella, subiendo las piernas al sofá y acomodándose así ambos.
—Cuando todo está bajo la misma red de influencia sí es bastante feo.
— Mmhn, realmente no estoy incomoda.. así que no te preocupes por eso. —
Se quedó mirando la pantalla, no es muy fanática de ese género cinemático.. pero, dará la oportunidad dé.
— Comprendo.. supongo debe de ser aburrido, entonces.—
—Tampoco es que tenga otro sitio al que ir.
Le ha dado una mordida en el cuello con esos filosos dientes a modo de venganza por ponerlo así, aunque realmente no usó mucha fuerza.