Una vez pedí un aumento de sueldo y me dijeron: "Ahora mismo no hay presupuesto, pero estamos muy contentos contigo".
Unas semanas después contrataron a alguien nuevo para el mismo puesto.
Cobraba más que yo. Y lo peor es que tuve que enseñarle a hacer su trabajo.
Cuando dije que me iba, entonces vinieron las prisas...
Pero yo ya sabía que no quería quedarme en un sitio que solo estaba dispuesto a valorarme cuando estaba a punto de perderme.