Un día mas en que agradezco a @Reah_Ofi por #ADOM y #ADOME. Gracias por abrirme la puerta a lo mejor que me pasó en la vida, por amor de otro mundo conocí a la persona que amo, a los amigos mas inesperados en el momento que mas les necesitaba, no sé quien sería sin rol gracias 💖
@Queteimportacba@Lenchu77@PabloZambruno poco has ido a terapia si no has aprendido que cada quien tiene su proceso y sus tiempos. Dejala en paz, irá cuando se lo pueda permitir, se sienta lista para vulnerabilizarse y, lo mas importante, CUANDO QUIERA
@davicito210374@ErenAkerma34788@AJDiaz94 y como lo vuelves heredero? como te aseguras que la casa que compren juntos no tenga que ser vendida porque la familia de uno hereda en lugar de la pareja. De bolas que hay que meter al estado, porque toda la forma de establecer una vida le involucra.
#YoSiTeCreo • #MeToo •
A mi también me pasó en la Universidad
Por: Luiraima Salazar
Si esto lo hizo un rector, imaginen lo que hacían los estudiantes, “esos pobres muchachos” a quienes supuestamente “el chalequeo se les fue de las manos”.
Y no, no se les iba de las manos. Era un modus operandi.
Se identificaba a una víctima cada inicio de semestres. Los llamados “bautizos” servían como mecanismo de identificación y captación de víctimas, que en Venezuela aún son adolescentes. Comenzaba entonces la deshumanización mediante bromas, burlas y humillaciones por su forma de vestir, físico, raza, orientación sexual, edad o cualquier característica que permitiera convertirla en objeto de sexo o de escarnio.
Una vez deshumanizada, podían comenzar las agresiones físicas y sexuales.
Si la víctima callaba, los abusos continuaban en secreto. Si hablaba, comenzaba el gaslighting colectivo, era desacreditarla, hacerla pasar por loca, puta, exagerada o conflictiva. En esa dinámica también participaban mujeres “pick me” que buscaban la aprobación del grupo de hombres agresores y terminaban colaborando activamente con el hostigamiento.
En mi caso, fue una mujer quien robó mis documentos personales, incluida mi cédula de identidad de menor de edad, y publicó por toda la universidad afiches con mi foto a todo color, invitando a que me violaran colectivamente y ofreciendo como recompensa una caja de condones para que me “volvieran a violar”.
El bullying era sostenido, sistemático y permanente, rumores, burlas, aislamiento, persecución y desgaste psicológico. Llegaron a impedirme utilizar el autobús universitario o el comedor: me rodeaban y golpeaban las bandejas para provocarme un colapso nervioso. Nunca lo lograron.
Todo continuaba hasta que la víctima se graduara, abandonara la carrera –una lo hizo–; bajara el perfil hasta prácticamente diluirse –como ocurrió con quien tenía una importante proyección política como líder universitaria–; o ya no pudiera soportarlo y recurriera al suicidio. Dos lo intentaron y, afortunadamente, sobrevivieron gracias al círculo de mujeres que las sostuvo.
Y quedaba una última salida, huir del país. Ahora entenderán mejor...
Huir sabiendo que la pesadilla podía continuar porque quienes participaron en ella también se graduarían y compartirían profesión.
Por lo tanto, graduarse tampoco significaba el final del horror.
El patrón se trasladaba a la vida profesional, reencontrarlos en el gremio, empresas, universidades o congresos internacionales; volver a escuchar rumores y chismes, volver a ser señalada y desacreditada. Incluso después de poner un océano de distancia.
Porque cuando el acoso y la violencia se sostienen durante años y encuentran continuidad dentro del mismo entorno profesional, el diploma no rompe el ciclo, simplemente cambia el escenario.
En mi caso, en 2015 me enteré que llegaron incluso a crear un grupo de WhatsApp donde compartían fotografías mías. Conseguían imágenes de mis redes sociales, incluso de vacaciones con mi familia, para volver a convertir mi cuerpo en objeto de sexualización, burlas y humillación.
En una fotografía en traje de baño, uno de mis abusadores escribió:
«Aún tiene la osadía de tomarse fotos en traje de baño, la muy 'p..ta' no aprendió la lección».
Me enteré porque un colega geofísico del grupo me lo contó en extrema confianza. Me defendió y, como consecuencia, fue expulsado.
Eso ocurrió 21 años después de mi agresión en la universidad.
Cambiaban los espacios, los medios y pasaban los años, pero continuaban la vigilancia, la sexualización, los rumores y el intento de disciplinar a la víctima mediante la humillación colectiva.
Y aquella frase “no aprendió la lección” es realmente reveladora. Para quien la escribió, aquello no era una simple broma. Había una “lección” que yo supuestamente debía aprender, por tanto debía esconderme, avergonzarme y dejar de vivir libremente para evitar volver a ser castigada.
No lo hice.
El machismo y la cultura de la violación en Venezuela tenía un apogeo importante en las universidades. Señorones que iban de intelectuales elevados hablaban de las estudiantes con total desdén, sin excluir, por supuesto, la babosería.
El violador y asesino de la joven estudiante Roxana Vargas, Edmundo Chirinos, fue rector de la UCV.
En su apartamento encontraron un álbum con fotos de al menos 1.200 mujeres abusadas por el durante su ejercicio profesional.
Mujeres sedadas, desnudadas y manoseadas en consulta
@leembasc@Lenchu77 un simple hecho reproductivo. También una forma de proteger la estructura familiar, por ejemplo, evita que si uno de los progenitores tiene un amante le deje la mitad de la casa donde viven sus hijos y conyuge, asegurando que aún fallecido responderá por sus hijos.
@leembasc@Lenchu77 el Estado no pretende que la condición de hijo o conyugue sea menos que profundamente vinculante, por una cuestión de costumbre, moral colectiva (que no tiene que coincidir con la de cada individuo) y la necesidad de que tener hijos sea un acto consciente y responsable mas que +
Ustedes sabían que, 6 meses de edad tenía la bebé que fue violada y falleció por el abuso en Mayo de 2026 y 72 años tenía la señora Blanca Pardo que vivió lo mismo en el mes de Agosto de 2026.
Este país odia a las mujeres 🇨🇴
A estos casos se les debe dar mucha visibilidad. Porq les incomoda, les incomoda debido a q no se le puede culpar a una señora por como se veía y por como iba vestida. Pq ella solo estaba existiendo y le paso algo espantoso.
Les incomoda pq no pueden defender al violador
These guys came from very wealthy families, some went to Catholic Schools, and are well educated.
How could they think this was acceptable behavior?
I spoke to my son last night about this, who is at an out-of-state university, and asked him what he would do in a situation like this?
He told me that he would never encounter or face anything like this, because neither he nor his circle of friends would ever take advantage of a compromised person or conduct themselves this way at party.
He further states that if by the rare chance he was faced with something like this, he would stop it before it got any futher, and call a university Public Safety Officer to escort the person home.
Btw, this rape was being discussed by everyone at his university. Cornell's mishandling of this has correctly turned their reputation to schitz.
These young men come from degenerate homes...🤮
@landpalestine He sent “free p*ssy” to invite the rest of the house upstairs. Now he wants to be a doctor. No medical school should let this man anywhere near a patient.
@landpalestine SAY THEIR NAMES
THE RAPISTS OF CORNELL UNIVERSITY
Matthew Ingalls
Johnathan Newell
Winston Lee
Gillio Lopes
Diego Sarabia
Scott Norris
Scott Kretzschmar