A veces la empatía también necesita descanso. Porque entender a alguien no te obliga a justificarlo, perdonarlo, rescatarlo ni estar disponible todo el tiempo.
tengo la teoría de que las niñas a las que nunca nos daban premios por ningún logro porque todo era nuestra responsabilidad ahora somos adultas queriendo premiarnos por cada pequeña tarea que completamos (compradoras compulsivas)