Icardi pasó de jugar en el PSG con Messi y con chances de ser el 9 de la selección a terminar jugando en Turquía y siendo un arrastrado con Wanda teniéndola que acompañar en Masterchef. Ni Pepe Argento cuando se enamoró de Moni se cagó tanto la carrera futbolística
Tres años pueden ser nada, poco o mucho.
Tres años sin poder ver ni abrazar a un hijo es una eternidad.
Tres años pasaron desde el crimen que conmovió al país.
Tres años de dolor y reclamo.
Primero me fume a mi vecina garchando (medio barrio seguro que también) y ahora me llega el olor al porro que se está fumando. Un lujo. Pero yo mañana trabajo bro.