Lo fácil que es para los hombres encontrar mujeres guapas, interesantes, cultas, con tema de conversación, buen estilo… y lo difícil que es para las mujeres encontrar un hombre con mínima decencia humana.
Estar soltera es genial hasta que una película romántica me recuerda que tal vez sí quiero que alguien me compre flores y me mire con esos ojos patéticos y anhelantes.