¡Cállate!
—Suave mordida dio a la piel expuesta de la idol, sin por ello perforarla aún. No obstante, de eso no se salvaría la menor.
Con posesividad atrajo más a la mujer, besándola por detrás de la oreja.—
Extrañaba tu olor, incluso tu mal genio.
» seguro te enfadarías conmigo, pero nadie va a tratar mal ni a rebajar a mi mujer.
Vamos a casa, y espero que la película sea buena o te tocará a ti entretener con tu piel a Ore-sama.
—Mirada dirigió a la pelirroja con un toque de orgullo, inflando su pecho por el gusto de ser defendido por ella.
Sin embargo, poca atención dio a las tontas mujeres, depositando esa misma en Maki para, una vez oyendo su idea, inclinar la cabeza y buscar sus labios con fervor. »
» Corto fue el ósculo, pero no desprovisto de ese sentimiento tan intenso que únicamente por esa humana experimentaba el Sakamaki.
Desde ahí, aún con sus labios rozando los foráneos y su intensa mirada sobre la ajena fue que habló.—
Las destrozaría sino fuese porque tú »
» Oe, mi mujer tiene razón, y si vuelves a voltearle los ojos acabaré por arrancártelos.
Estoy acompañado, vayan a molestar a Laito si tanto les interesa arrastrarse.
—En otras circunstancias se habría carcajeado ahí mismo por sentirse deseado, pero el asombro le llegó como un golpe, y posteriomente el enfado cuando esas insulsas humanas miraron por encima del hombro a Maki, comenzando a restarle importancia a sus palabras.— »
Como digas, pero tendrás que aceptar que lo deseabas, Ore-sama no se equivoca.
—Varias miradas encontraron en la agraciada anatomía del vampiro su foco de atención, destacándose el pecho por la camisa abierta.
Inclusive palabras se ganó de parte de algunas.���