@LEWDFOXY_ — Lara sueltame, por favor.
Sus dorados orbes clavó en los de ella, su corazón iba a mil al igual que su respiración se agitaba, obviamente estaba deseando ir a por el autor de aquello.
@LEWDFOXY_ Claramente no se iba a tranquilizar, Ecko con el ceño fruncido y una expresión en el rostro de querer asesinar a dos millones de persona se separó lentamente de Lara.
— Quédate aquí en casa... ahora vengo.
Murmuró.
@LEWDFOXY_ Se hacía una idea de a que se podría referir ella.
— ¿Te ha... pegado?
Preguntó a la espera de ver si asentía o negaba, aunque pensando en lo peor prefería que fuese eso a cualquier otro tipo de abuso peor.
@LEWDFOXY_ Ecko inclinó su cabeza, depositando cariñosos besos sobre la mejilla de ella, en busca de intentar calmar lo máximo posible a la idol.
— ¿Que te hizo... Lara?
Preguntó.
@LEWDFOXY_ Su ceño frunció ante las palabras de ella, Ecko sujetó las manos de Lara intentando apartarlas de su rostro.
— ¿Quién...?
Preguntó, ya se sabía como era Ecko, era capaz de matar a la persona que hiciese daño a su vulpina.
@LEWDFOXY_ Se sorprendió ante el gesto de ella, Ecko la abrazó de las caderas pegando así todo lo posible su cuerpo al de él.
— Eh... enana ¿qué pasa?
Frunció el ceño mientras sus orbes buscaban contacto visual con los de ella.