🚨🚨🚨 #Sheinbaum presentó, finalmente, su iniciativa de reforma a la #ReformaJudicial.
Es mucho peor que lo anunciado el lunes.
La propuesta presidencial aumenta el control político, el punitivismo y el centralismo judicial.
Abro 🧵 con los cambios más importantes: 🔻
Si hoy existe una orden de aprehensión en tu contra por un delito con prisión preventiva oficiosa, sí puedes pedir un amparo para que NO te detengan mientras se resuelve. Eso es lo que acaba de resolverse por parte de los Tribunales Colegiados.
¿Qué cambia en la vida real? TODO. Antes, te detenían primero y luego peleabas tu defensa desde la cárcel. Hoy, con una buena estrategia de amparo, puedes enfrentar el proceso en libertad, con medidas como firmar periódicamente o dejar garantía. El proceso sigue, pero sin que el Estado te capture de entrada.
Esto es la diferencia entre llegar a defenderte libre o llegar esposado. Y en materia penal, esa diferencia muchas veces define todo el caso.
Aquí te dejo el link en donde puedes consultar la sentencia: https://t.co/K5YU6feQQH
Hace unos años, en una audiencia, escuché a un juez decir: “Mi función no es hacer justicia, es aplicar la ley”. Lo dijo con serenidad técnica, casi con orgullo. Y pensé en Dworkin. Pensé en esa idea incómoda: el Derecho no es una máquina neutral; es una práctica cargada de valor. Cada vez que alguien decide “solo aplicar”, ya eligió una interpretación del poder y de la dignidad.
Justicia para erizos es un golpe contra esa comodidad. Nos dice que no podemos fragmentar la vida en cajones: ética por un lado, moral por otro, derecho en otro escritorio. Si la dignidad es real, entonces la igualdad no es opcional. Si la libertad importa, no puede servir para aplastar al débil.
El verdadero riesgo no es el juez activista; es el juez cínico. No el abogado apasionado; el que se esconde detrás del tecnicismo para no asumir el costo moral de sus argumentos. El Estado de Derecho no se sostiene con artículos citados de memoria, sino con una convicción más profunda: que cada decisión pública debe poder mirarse a los ojos y decir, sin evasivas, que trató a cada persona con igual consideración.
¿Cómo se comprobó el ADN de “El Mencho”? ¿Cuáles fueron las heridas que causaron su muerte? ¿Cuánto tiempo duró vivo camino a CDMX? ¿Por qué no hay imágenes del arresto? ¿Quién reclamó el cuerpo? Mi columna #CuálEsLaHistoria en @emeequis
https://t.co/sH2NuOizN4
#UltimaHora#Comunicado@Defensamx1 se hace del conocimiento a la opinión pública que, con trabajos de inteligencia militar central, del Centro Nacional de Inteligencia y de la Fiscalía General de República (FEMDO), Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano planearon y ejecutaron una operación en Tapalpa, Jal., en la que intervinieron diversas aeronaves de la Fuerza Aérea y la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional para lograr la detención de Ruben “N” (a) Mencho.
Durante esta operación, personal militar fue atacado, por lo que en defensa de su integridad repelieron la agresión, resultando cuatro integrantes del grupo delictivo “CJNG” fallecidos en el lugar y tres heridos de gravedad, quienes perdieron la vida durante su traslado vía aérea a la Ciudad de México; entre estos últimos se encuentra Ruben “N” (a) Mencho, sin embargo, serán las autoridades correspondientes las que se encargarán de las actividades periciales para su identificación.
Además de lo anterior, fueron detenidos otros dos integrantes de esta organización delictiva y fue asegurado diverso armamento y vehículos blindados, entre los que se encuentran lanzacohetes capaces de derribar aeronaves y destruir vehículos blindados.
Lamentablemente durante esta acción militar, tres elementos de la institución resultaron heridos, quienes de igual forma fueron trasladados a instalaciones sanitarias de la Ciudad México, para su atención médica de urgencia.
Cabe hacer mención que, para la ejecución de esta operación, además de los trabajos de inteligencia militar central, dentro del marco de coordinación y cooperación bilateral con los EUA, se contó con información complementaria por parte de autoridades de ese país.
En estos momentos se están concentrando elementos de la Guardia Nacional y tropas del Ejército del centro del país y estados aledaños a Jalisco, para reforzar la seguridad de esta entidad federativa.
Con estas acciones la Secretaría de la Defensa Nacional refrenda su compromiso de contribuir al fortalecimiento de la seguridad de México.
Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional, la Gran Fuerza de México.
¿Cuántos de estos manuales tienen?
En 4 de los 5 estamos autores de la U de Girona y los pueden descargar gratuitamente aquí:
https://t.co/FdCFjAcaKn
https://t.co/K697GZXFOw
https://t.co/qBmKEyFXEM
https://t.co/wo4E8FaOTE
Amigos Penalistas .@CPenalistas los invito a leer:
El in dubio pro reo, como teoría del caso, o como hipótesis alternativa de defensa no es de libre discurso y obedece a cargas de argumentación
https://t.co/EJ5nNKyfYV
Ayer presenté una demanda de amparo para no registrarme en el padrón de usuarios de telefonía móvil. Varias personas me han pedido el formato, aquí se los lo comparto.
Es importante aclarar que el juicio de amparo no es un trámite automático: cada caso tiene particularidades y, en muchos supuestos, es necesario acudir con un abogado.
https://t.co/3lyjVN8tDJ
Como muchas personas, mi corazón está a la izquierda. Siempre he votado por alguna variación de ella. Mi forma de entender el mundo tiene raíces profundas tanto en el marxismo como en sus críticas desde la misma izquierda, de Camus a Orwell. Pero descubro que lo que me separa de la izquierda oficial —o al menos de su versión tuitera— es precisamente el corazón.
Porque soy de izquierda, mi primer impulso ante la caída de Maduro es una alegría visceral. No por quien la provocó —Trump no despierta en mí ninguna simpatía— sino por los millones de venezolanos que llevan años huyendo de una parodia grotesca del socialismo. Por las madres que no han visto crecer a sus hijos. Por los profesionales manejando Uber en Santiago. Por los que murieron cruzando el Darién.
La izquierda que conozco en Twitter piensa al revés: primero el antiimperialismo, después la soberanía, luego la no injerencia, y al final —si queda espacio— los venezolanos. Como si el principio de no intervención pesara más que los cuerpos torturados en El Helicoide. Como si los derechos humanos del tirano importaran más que los de sus víctimas.
Este reflejo automático se repite en cada crisis. En Cuba, la corrupción dinástica de los Castro siempre pesa menos que el embargo. Cuando las iraníes se quitan el velo y enfrentan a los mulás, la izquierda busca primero denunciar a la CIA. Cuando quemaron el metro en Santiago, había que entender la rabia antes que lamentar a la cajera que no pudo llegar a su trabajo. No importa que los mulás ejecuten homosexuales, que los muyahidines lapiden mujeres, que los Castro encarcelen poetas: si están contra Estados Unidos, merecen comprensión.
Entiendo el razonamiento. Conozco la historia de las intervenciones, los golpes de Estado, la Escuela de las Américas. Sé que Estados Unidos no regala nada y que Trump es un personaje siniestro. Pero lo que no puedo entender es la ausencia de emoción humana elemental. Esa frialdad doctrinaria que no se conmueve ante los videos de venezolanos llorando de alegría en las calles de Caracas. Que no siente nada ante las iraníes cortándose el pelo en señal de rebelión. Que siempre tiene un "pero" listo antes que un abrazo.
Preferiría, por supuesto, que los venezolanos hubieran derrocado solos a su tirano. Pero sé —porque la historia lo enseña— que pocas dictaduras caen sin alguna forma de presión internacional. La chilena no lo hizo. La argentina tampoco. La española menos. Y de todas las salidas posibles después del fraude brutal de julio, esta es de las menos sangrientas.
Hoy los venezolanos celebran. Las calles de Caracas se llenan de una esperanza que creíamos muerta. Y yo, que sigo siendo de izquierda precisamente porque creo en la dignidad humana antes que en las abstracciones geopolíticas, celebro con ellos.
Mañana habrá tiempo para analizar, criticar, contextualizar. Hoy, solo hoy, déjenme sentir esta alegría sin pedir permiso al manual del buen antiimperialista. Déjenme poner el corazón donde siempre debió estar la izquierda: del lado de la gente, no de los mapas.
No deja de ser un acto solemne del Estado pero que Sheinbaum eliminara el “de Domínguez” del nombre de María Josefa Crescencia Ortiz Téllez-Girón es muy simbólico. Siglos de reivindicar la propiedad de los hombres sobre las mujeres se quedaron ahí en ese grito…
Asumir que no hay nada más que hacer y que la única alternativa es el silencio cómplice o la zalamería más impúdica es un error. El único riesgo es la inacción.
Escribo en @nexosmexico sobre 5 ideas a mediano y largo plazo en medio de la tormenta judicial
https://t.co/LxoE54iCwu