Les voy a desbloquear una verdad:
El trato de princesa no es solo cuando él te compra regalos caros. Es cuando nunca te deja ir a dormir enojada o triste, te escucha, es delicado contigo, te respeta y cambia sus acciones cuando sabe que algo te duele.
Sus labios le hicieron arquear la espalda, robándole el aliento.
Su cuerpo terminó entregándose
como si hubiera pasado la vida entera esperando ese momento.