Si el precio de haber tenido los huevos de mostrar esta bandera, mojando la oreja a la FIFA, a Trump y a Milei, fue haber perdido la Copa del Mundo, entonces que se metan la Copa en el OGT, porque la gloria es Argentina, y las Malvinas también.
De comerse la cancha contra Inglaterra y terminar festejando así un gol antológico, a estar con esa cara antes de una final del mundo.
Algo raro pasó, que quieren que les diga.
Que te voy a decir ídolo, nos hiciste creer a todos que era posible una vez más. Con 39 años fuiste el mejor jugador de la Copa del Mundo. Nos diste todo, nos hiciste volver a ilusionarnos y nos diste lo mejor durante 20 años. Si este fue el último baile, gracias por todo Lionel.