! Cosas que damos por hechas día con día
pero que hoy puedo agradecer profundamente.
Levantarme sin ayuda.
Caminar.
Respirar.
Sonreír
Ver un nuevo amanecer.
Hoy entiendo que nada es seguro y todo es un regalo.
“Gracias a Dios” por cada pequeño milagro que antes parecía normal