Cuenta Oficial del Gremio Thomas Smith Webb No. 30, bajo la Obediencia de la Muy Respetable Gran Logia de los AA. LL. y AA. MM. del Ecuador. PrestonWebb.
La Masonería no busca reproducir los antiguos ritos iniciáticos, sino preservar un principio permanente: la transformación moral del ser humano mediante el símbolo.
Los Misterios Antiguos pertenecen a la historia; la iniciación masónica pertenece al presente.
¿La Masonería nació en los Misterios Antiguos?
La historia dice: No hay evidencia de una filiación directa. Pero su legado iniciático sigue vivo: el símbolo como camino hacia la transformación del ser humano. La Luz no se hereda. Se conquista.
Gould cambió la historiografía masónica: sustituyó leyendas por evidencia documental.
Quien estudia la historia de la Orden descubre que su verdadera fortaleza nunca estuvo en el misterio, sino en sus principios.
La mejor respuesta a los mitos siempre será el conocimiento.
La Masonería sobrevive por sus principios no por secretos
Gould desmontó mitos con historia y recordó que nuestra fuerza no está en lo oculto, sino en tener conciencia, verdad y fraternidad entre hombres libres
- conspiración, + historia
La historia siempre vence a la leyenda
¿Proviene la Masonería de los antiguos Misterios?
R. F. Gould: "Existen sorprendentes semejanzas, pero las semejanzas no constituyen evidencia de una filiación histórica."
La historia exige documentos. El simbolismo admite paralelos. Confundirlos es abandonar el método.
R. F. Gould, estableció: "No sabemos con certeza cuál fue el verdadero origen de la masonería."
Su lección metodológica: "No confundamos analogías simbólicas con filiaciones históricas."
La historia se construye sobre documentos; el simbolismo, sobre significados.
Un padre no solo da la vida; talla el carácter, corrige el rumbo y sostiene el Templo.
Como Masón sé que la 1era enseñanza de rectitud nace en casa: Palabra firme, ejemplo silencioso y mano que jamás abandona.
Antes del Maestro, estuvo el Padre.
Antes del Templo, su obra.
Nadie se un mejor hombre por el simple paso del tiempo. El Sillar Tosco solo adquiere forma mediante trabajo, disciplina y perseverancia.
El Cincel corrige defectos y vence prejuicios. Cada virtud cultivada es una superficie pulida para la construcción del carácter.
La Logia alcanza su propósito cuando la instrucción nace de la verdad y fraternidad.
La palabra no tiene valor sin virtud, humildad y crecimiento interior.
La Luz Masónica no está en los discursos, sino en los corazones dispuestos a aprender, servir y construir en armonía.
La Masonería no promete riqueza ni poder. Convierte al hombre en dueño de sí.
El Iniciado aprende disciplina, silencio, honor y trabajo.
El sillar tosco no se transforma mirándose en el espejo. Se transforma aplicando las herramientas bajo los Tres Grandes Principios.
Valora al Hermano antes de necesitarlo, porque la amistad verdadera se reconoce en los días ordinarios y se confirma en los días difíciles. Quien sólo aparece cuando existe utilidad, es un conocido. Quien permanece cuando no obtiene nada, ése es un Hermano. @GLE_ECU@AustroLuz
Templanza no es apagar el fuego interior, sino aprender a gobernarlo.
El hombre dominado por la ira, orgullo o deseo parece fuerte, pero es un esclavo de sí mismo.
El fuerte permanece sereno cuando todos pierden el equilibrio.
Quien gobierna sus pasiones, gobierna su destino.
Una Logia es como una nave en el mar. No permanece firme por la fuerza de la tormenta, sino por la disciplina de quienes la conducen.
Así como las estrellas guían al navegante, los principios eternos guían al Masón. El peligro para la nave no es el océano, sino olvidar el rumbo.
En 1712, la irlandesa Elizabeth St. Leger descubrió accidentalmente una reunión masónica secreta.
Al ser descubierta, ocurrió algo inesperado:
Fue iniciada.
Así nació la historia de “The Lady Freemason”, considerada la primera mujer masona documentada de Irlanda.
La Masonería no perfecciona al hombre por pertenecer a ella; le entrega herramientas morales para edificarse con disciplina y trabajo interior.
Amor Fraternal, Alivio y Verdad deben reflejarse en la vida diaria.
La enseñanza masónica está en el carácter, rectitud y servicio.
La República, enseña que una sociedad justa nace de un alma ordenada.
La Masonería Libre conserva el legado: la Sabiduría dirige, la Fortaleza sostiene, la Templanza modera y la Justicia perfecciona al hombre.
Edificamos hombres rectos, libres y virtuosos, no solo templos.
La Hidra de Lerna no es solo un mito; habita en el hombre y representa una pasión sin dominio: soberbia, ira, ambición, vanidad, etc.
La Masonería Libre enseña que la batalla del iniciado es interna. Quien no domina su hidra termina siendo esclavo de ella.
Kilwinning No. 0 es una raíz y espíritu del espíritu del Antiguo Gremio, preservó:
Tradición ritual;
Estructura gremial; y,
Disciplina del Oficio.
Antes de 1717, ya existía Orden, Fraternidad y Trabajo.
La Masonería no nació como espectáculo. Nació para formar carácter.
William Schaw no sólo ordenó Logias, organizó el Oficio.
Los Estatutos de 1598-99 establecieron disciplina, supervisión y método.
Antes había masones, después de SCHAW un sistema.
La Masonería Libre no sobrevive por improvisación, sino por: Orden, Transmisión y autoridad.
La Masonería transforma al hombre mediante un método.
El A.E. ingresa al Oficio para aprender a gobernar su conducta conforme la rectitud, el deber y la verdad.
Donde el Ritual pierde solemnidad, el método desaparece; y donde el método desaparece, el Oficio se degrada.
Cada reunión es una oportunidad para aprender, reflexionar y crecer.
La Masonería ha transmitido sabiduría entre generaciones.
El A.E. descubre la Luz.
El C. del O. profundiza.
El M.M. enseña y guía.
Perseveremos en la virtud, el conocimiento y la construcción interior.
La Fortaleza consiste en permanecer firme cuando el deber exige constancia.
Fuerte no es el que domina a otros, sino que domina el temor, la adversidad y sus propias debilidades.
Sostiene al hombre recto cuando la comodidad, la presión o el miedo intentan desviarlo de su deber.