Solo fue cuestión de segundos para que la afilada hoja de una arma blanca arrojadiza fuese clavada en el muro adverso a la pelirroja en pos de dejarle consigo una breve cortada.
Quizá, extremadamente rápido. Fue un gesto de defensa inmediata.
Quizá había entendido mal cuando escuchó la terminología de las brujas-- Pero es mejor preguntar. Quizá y terminaba dando con una mejor explicación sobre la naturaleza de su opuesto.
— . . . Oh. Me gustaría poder admitir que te entiendo perfectamente, pero nunca fui sometido a susodicha imparcialidad social. ¿Brujas verdes?
Arqueó ceja, desapareció pergamino y cruzó brazos. Quería escuchar más. Suspiró poco después mientras cabeceaba con incógnita.—
—Que no te sorprenda: provengo de una zona que se esfuerza en hacer creer que los humanos son los únicos existentes— suspiró —.Dragones, elfos, brujas. Cualquier que escuchase hablar de ello, acabaría señalándote como el raro del pueblo mientras se mofada entre carcajadas. Una
Seguro. No quiere ser presuntuoso cuando asume la calidad de su propio producto; pero desde hace décadas los Van Rystar se hicieron con el monopolio de vino más valioso del nuevo milenio.
Ahora le dejará una copa a disposición para que pueda catar el bermellón néctar fermentado.
No es tan bueno, es la peor cosecha que he probado.
Sí es cierto lo que dices, me gustaría catar el vino que tanto presume. Solo mi paladar le dará fé y legalidad a su inigualable cosecha.
¿Cómo está la calidad de su vino?
Quizá sea de ayuda saber que Audric es heredero de uno de los viñedos de calidad mucho más sustentable para acompañarle en sus solitarias noches.
Acomodó consigo sus guantes; casi como si fuera una hiperfijación antes de voltear, en busca de Chimuelo. El dragón negruzco no parecía estar cerca.
Poco tardó en virar hasta la albina nuevamente.
— ¿Cuál es su oficio, señorita? Si es que ejerce uno.
Que fuese una presa lo hacía víctima de un juicio mayor. Tardó poco en cubrir por completo su postura con gabardina bermellón y guantes ornamentados en cadenas. Su mirada punzante encimaba a la condesa a medida que la escuchaba.
Replicó el gesto con su cabeza.
Consigo, realizó una reverencia mientras el ceño era parcialmente fruncido; un gesto habitual de su temperamento poco ameno.
— Audric. Mis profesiones son variadas. En este momento me encuentro realizando trabajos particulares para ganarme la vida parcialmente.