Aterrador.
Un sirio con tres mujeres, 32 hijos y el 70% de familia con trayectoria criminal cobra 100.000 euros al año del Estado alemán.
Este no es un caso aislado. Es una política deliberada.
Así es como Europa alimenta al monstruo que lo está consumiendo poco a poco.
La crueldad del régimen islámico no se puede explicar con palabras.
Sara Ebrahimi, una madre, fue golpeada, le rompieron la nariz, la atacaron con un machete y finalmente le dispararon en la cabeza, sólo por exigir libertad.
Los medios de izquierda jamás te contarán esto.