El daño a la democracia que han hecho las mal llamadas ¨emisoras populares¨ con sus contenidos llenos de mensajes tóxicos, retrogrados y legimitadores de todo tipo de discriminaciones es enorme. Es una labor cotidiana de fortalecimiento de la personalidad autoritaria disfrazada
No lees, no investigas, no ves documentales, te dejas guiar por lo que dice un video de 30 segundos. Claro que eres de derechas y pro capitalista, lo único que te falta es el capital.
Aimé Césaire wrote it in 1950 and Europe has been trying to ignore it ever since.
In Discourse on Colonialism, he stated plainly: what the "very distinguished, very humanistic, very Christian bourgeois of the twentieth century" found unforgivable about Hitler was not what he did.
It was to whom he did it.
Hitler applied to European people the methods that Europe had been applying to African and Asian people for centuries.
The dehumanization.
The racial hierarchy.
The biological categorization that placed some human beings outside the protections extended to others.
The organized, bureaucratic, industrialized killing.
None of that was new.
The novelty was the victims.
When Léopold II ran the Congo as a personal extraction enterprise and killed an estimated ten million people — when his agents cut off the hands of Congolese workers who did not meet their rubber quotas, when they took photographs of the severed hands arranged in rows, European civilization was not seized by an unprecedented moral crisis.
It was a business story.
A question of colonial administration.
A management problem in a distant place populated by people whose deaths registered as statistics, when they registered at all.
Hitler's crime, in European memory, was not the method.
It was the application of the method to people Europe had decided were people.
That decision, who counts, is what Césaire was writing about.
It has not been adequately answered.
¿Han notado cómo en Estados Unidos y otras potencias occidentales nos hacen creer que "sus pobres" son un fracasado individual?
El capitalismo necesita que su fracaso sistémico se perciba como un fracaso moral del individuo. Si una madre roba pañales en Texas, el titular no suele ser: "Fallan las redes de protección social" o "El sistema capitalista produce pobreza extrema", sino:
"Mujer delinque por falta de valores".
¿Por qué? Porque si la pobreza se entendiera como consecuencia del sistema, ese mismo sistema perdería legitimidad.
Por eso la ideología capitalista dominante convierte el mérito en una explicación universal: si eres pobre, es porque no te esforzaste; si eres rico —aunque seas una persona acusada de graves delitos y pederasta como Trump—, es porque te esforzaste y"triunfaste".
Así se protege a quienes concentran el capital y se desplaza la responsabilidad hacia quienes padecen las consecuencias del sistema.
Pero en los países del Sur o que priorizan políticas sociales (Cuba, Nicaragua, Venezuela, etc.), el relato cambia: el pobre es víctima del Gobierno.
Cuando un país prioriza la salud, la educación o la vivienda por encima del lucro y, por esto, enfrenta sanciones o un bloqueo económico por parte de EE UU, buena parte de la prensa occidental invierte el razonamiento: la responsabilidad deja de recaer sobre las condiciones individuales o externas y se atribuye exclusivamente al Gobierno.
Si en Cuba escasean la leche o los medicamentos, el titular suele ser: "El régimen comunista provoca la escasez". Rara vez se enfatiza el impacto de décadas de sanciones y bloqueo económico sobre la población.
Así, mientras en EEUU la pobreza se presenta como un accidente personal, en Cuba se utiliza como una supuesta prueba de que "el socialismo no funciona".
Dos varas para medir la misma realidad
Antonio Gramsci explicó que la hegemonía cultural consiste en hacer que lo artificial parezca natural.
Occidente ha normalizado la desigualdad extrema como si fuera inevitable: "siempre ha habido ricos y pobres". En cambio, cualquier escasez en un país sometido a bloqueo se presenta como algo antinatural y exclusivamente atribuible al "fracaso del comunismo".
En otras palabras, se aplican dos criterios distintos: al capitalismo se le perdonan sus consecuencias estructurales, mientras que a cualquier proyecto socialista se le exige perfección absoluta, incluso bajo condiciones cirminales de asedio y bloqueo económico externo.
¿A quién se señala como culpable?
La policía persigue a la madre que roba 10 dólares en pañales porque comete un delito visible contra la propiedad privada. Mientras tanto, quienes concentran enormes cuotas de riqueza, poder e influencia a costa de robos, asesinatos y violaciones (como Trump), rara vez son presentados como responsables de las desigualdades estructurales que hacen posible esa pobreza.
Por el contrario los ponen de presidentes.
¿Por qué casi nadie pregunta el porqué de las decenas de millones de estadounidenses que padecen pobreza extrema al punto de vivir en la calle?
¿La pobreza es culpa del Gobierno en Cuba? ¿Por qué no se les ocurre revisar hasta qué punto décadas de sanciones económicas inhumanas han influido en esa situación?
Siempre es lo mismo: desviar la mirada del verdadero responsable, que no es ni la madre pobre, ni el presidente socialista, sino el sistema que acumula todo el capital en el 1% de ladrones y asesinos, mientras criminaliza a los que sobreviven a estos o los combaten.
Ciertamente un facto: esa madre que robó pañales y un cubano pasando miles de dificultades, ambas son víctimas del mismo orden global capitalista y moderno, aunque a una la encarcelen y a la otra la usen como propaganda anticomunista.
Lina María le escribió ésta carta a su hermano, víctima de desaparición forzada y ejecución extrajudicial (falso positivo), al culminar el proceso restaurativo realizado por la ARN.
Léanla con el corazón y la razón, así encontrarán todos los argumentos para defender la JEP.
La empresa de inteligencia Artificial Anthropic compró, escaneó y destruyó más de 2 millones de libros para entrenar a su IA, en lo que llamó secretamente Proyecto Panamá.
El capitalismo destruye hasta el conocimiento por las ganancias, muchos de esos libros eran obras antiguas y únicas, no tenían más copias, libros que sobrevivieron al fascismo, a guerras mundiales, a incendios, a terremotos... fueron destruidos lomo por lomo por la avaricia y el control de las empresas de inteligencia artificial.
Anthropic contrató al antiguo jefe de Google Books para poder obtener "todos los libros del mundo" y controlar la información, mientras destruyen los libros en nombre del "progreso"... algo que recuerda a la famosa novela de Fahrenheit 451, donde los libros se quemaban para controlar el pensamiento.
Eran dos trumpistas que iban a intoxicar cuestionando el sistema electoral brasileño que es uno de los más seguros y confiables del mundo. Bien por Brasil ejerciendo soberanía y desde ya intentando evitar que Trump haga "ganar" la ultraderecha como ha hecho en otros países 👇🏿