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—En silencio se quedó durante unos segundos y, en un arrebato se acercó a él y un suave beso depositó en sus labios. Tomando su rostro entre sus manos.—
-sintio como su lengua se enredo en su muñeca, por lo que se detuvo y se quedó frente a ella-
Pasa algo Tsuyu?
-aunque su rostro no lo expresara por dentro temía que sus acciones o palabras hayan causado un efecto contrario al que buscaba en la chica de cabello verde-
¡No suena tonto Kirishima! Eso es algo muy bonito y, que yo también quiero. Quiero que todos estemos siempre juntos y, a poder ser con una sonrisa en la cara.
Claro que sí, mantener al equipo unido es muy importante para mí... Será algo tonto pero mis amigos lo son todo para mí!
-se emocionaba al hablar de eso pues para él se habían vuelto su segunda familia y le causaba impotencia ver qué se separaran-
—Sus mejillas ardían eso era bastante vergonzoso. Pero era lo que ella quería. Ella quería a todo el mundo unido. Incluso al ruidoso de Bakugo.—
Tu también lo harías, Kirishima.
-este se acerca a abrazarla con cariño tomandole un poco desprevenida, aunque era algo torpe a veces no quería confundirla-
Eres una chica bastante linda y siempre deseas mantener al grupo unido... Tú corazón es enorme y eso me atrajo demasiado
-decia algo sonrojado-
Kirishima, suenas adorable con ese lío de palabras. Me encantará provocarlo aún más veces.
—Su risa salió sin darse cuenta. Verle así era demasiado gracioso y entretenido.—
-ese beso le dejo paralizado unos instantes pues no sé lo esperaba, haciendo que su rostro se tornará algo rojo-
No tienes que agradecer Tsuyu... Estoy aquí por ti... Digo... Para ti siempre que ocupes ayuda
-apenas pudo pensar bien antes de decir mas-
N-No pasa nada Kirishima.
—Sus dedos separó y, por entre ellos, observó al pelirrojo. Era cierto que, también sentía un sentimiento por él. Pero... ¿Estaría bien?
Su reacción habló por ella. Con su lengua, rodeó la muñeca de él. Quería detenerle. Quería hablarle de ello.—
-se acercó a ella tomandole de la cintura mientras colocaba su rostro contra sus manos y escuchaba sus murmuros de ranita-
Perdón si fui algo directo Tsuyu... Pero no quería ocultarlo más
-deja un beso en su mejilla para después extender su mano hacia ella-
Seguimos?
—Se quedó en silencio. Realmente la había dejado sin palabras. Con ambas manos se tapó el rostro, murmurando sus típicos soniditos de rana.
¿En serio había escuchado bien?—
-Al cabo de un par más de saltos llegan hasta uno de los límites de la ciudad donde ya comenzaba un camino que daba hacia el bosque donde se encontraba el lago-
Bueno, tarde un poco pero ya casi llegamos
-decia mientras bajaba a la chica con delicadeza-
Qué querías decirme?
Si, kero~. Seguro que no fue nada. Gracias por preocuparte Kirishima.
—A su rostro se dirigió y, un beso depositó en una de sus mejillas. Lo hizo en señal de agradecimiento.—
-le revisa bien por donde su vista puede y alcanza, pasando sus manos por sus brazos y después su rostro-
Pues no parece haber señal alguna de un golpe... Esperemos que no sea nada grave
-sonrie después de revisarla-
—Cuando el suelo tocó, a los ojos del pelirrojo vio. No sabía que decir. A veces si le faltaban las palabras. Su diestra llevó a dónde el corazón ocupaba lugar.—
Pero... Kirishima... Yo no soy tanto. ¿Porque yo, Kero?
-finalmente llegan a la heladería, después de haber cruzado parte de la ciudad por fin encuentra esta, bajando con cuidado a la ranita-
Si... No sabía cómo decírtelo así que pensé que un helado sería el pretexto adecuado
-la forma en que ella veía las cosas le parecía muy interesante, pues no tenía malicia alguna-
Pues a decir verdad... Me gustas mucho
-llevandola en brazos podía hablar con ella de frente y a la vez y ver cómo reaccionaba a las palabras del pelirrojo-
Pues justamente hablaba de ti...
-si sabía que por su forma de ver las cosas a veces no sabía cuándo el pelirrojo le coqueteaba, pero no le molestaba eso, al contrario le gustaba ver la inocencia de sus respuestas-
Siempre estuve hablando de ti Tsuyu
Pues digamos que un hombre debe saber bien los gustos de la chica que le gusta
-sonrie mirando al frente para no estrellarse con algo mientras la lleva en brazos al lago-
Pareciera que hablas de mí.
—Lo dijo seria durante un instante pero, cuando se puso a pensarlo detenidamente, sus labios se entreabrieron y, solo pudo pronunciar un "kero" con pizcas de vergüenza y duda.
¿De verdad había oído bien?.—
Pues es una chica bastante hermosa, tierna, muy amable y de cabello largo color verde... La chica más hermosa que he visto y ahora llevo en mi espalda
-tenia mucho tiempo deseando poderlo decir, y esa fue la forma más directa que pudo pensar mientras aún la llevaba con cuidado-