🚨 ÚLTIMA HORA
El periodista @OscarRamirezTJ desmiente al narcoterrorista Diosdado Cabello, quién alegó que eran "noticias falsas" las denuncias de fosas comunes con cadáveres desnudos y sin ningún tipo de protección.
Ramírez declara que pagó 200 dólares a un militar para lograr ingresar a la morgue y poder denunciar la situación.
En el vídeo se puede ver una pila de cadáveres desnudos.
Ramírez fue víctima de acoso por el régimen chavista y le intentaron arrestar, también desmintió a otro periodista de su misma cadena @RAVEspanol por alegar que ahora hay "libertad de expresión" en Venezuela.
Miren el documental completo y compartan la realidad de Venezuela.
https://t.co/YhGkBdc15R
EEUU usa sus helicópteros militares, para entregar ayuda a sitios de difícil acceso
Israel evalúa infraestructuras de edificios para mejorar construcciones antisísmicas
El Salvador y otros países tienen campamentos de atención médica
Y el chavismo anda grabando propaganda
Delcy le súplica al Reino Unido que le devuelva el oro para atender la emergencia nacional....
Ni de vaina le pide a Tarek que devuelva los 23 mil millones de dólares que se robó.....
@TelemundoNews@leonline2000 Según la narcoasesina de Delcy, la ayuda no pudo llegar de Mérida o Zulia (a menos de 600km de distancia) antes que la ayuda de Él Salvador a más de 2000km de distancia. Farsantes y asesinos.
¿Qué hacen todavía estos tres criminales gestionando el terremoto?
Arrasaron Venezuela.
Saquearon el Estado.
Asesinaron a su pueblo.
Son la devastación.
Delcy dijo que no pudo movilizar rescatistas a tiempo desde los estados Mérida y Zulia hacia la Guaira, porque los aeropuertos cercanos a la tragedia estaban dañados.
Desde Mérida y Maracaibo hasta La Guaira hay aproximadamente ~500 kms.
@nayibbukele desde El Salvador que está a ~2.500 kms de distancia, puso en menos de 24 hrs al primer equipo de rescatistas en la Guaira totalmente equipados. ¿Será que Bukele teletransportó a esos rescatistas?.
Saquen ustedes sus propias conclusiones.
Eficiencia vs Negligencia.
The international media is listening to the people of Venezuela. The US led administration in Venezuela of #DelcyRodriguez has failed the country and yet they have not been replaced.
The law is clear on this. Congress specifically included earthquakes as grounds for Temporary Protected Status because lawmakers understood that some disasters make it impossible for people to return home safely.
Venezuela is living that reality right now.
The Administration should do the right thing and redesignate TPS for Venezuelans already in the United States. Sending hundreds of thousands of them back to a country devastated by a catastrophic earthquake, on top of years of political repression, economic collapse, and humanitarian crisis is simply not an option.
La ley es clara. El Congreso incluyó específicamente los terremotos como fundamento para otorgar el Estatus de Protección Temporal porque entendió que hay desastres que hacen imposible que una persona regrese de manera segura a su país.
Venezuela está viviendo esa realidad en este momento.
La Administración debe hacer lo correcto y redesignar el TPS para los venezolanos que ya se encuentran en Estados Unidos. Enviar a cientos de miles de ellos de regreso a un país devastado por un terremoto catastrófico, después de años de represión política, colapso económico y crisis humanitaria, simplemente no es una opción.
Venezuelans are suffering from a terrible tragedy. Neither the current government nor the White House are doing anything that installs hope, says @JPSpinetto (via @opinion) https://t.co/49dvEdn3Y1
🆘 Mr. President @POTUS While we applaud your initiatives to effect democratic change in Venezuela the current state, now worsened with tragic earthquakes, requires a change in plans. Continued instability, fear, hopelessness and repression reigns in the country. A political transition is now mandatory to salvage the work done to date and to restore hope to the desperate Venezuelan people. Please re direct. @SecRubio
Venezuela no avanza bajo la dirección de una criminal como Delcy Rodríguez que solo corrompe y desprestigia la necesaria intervención y presencia de EEUU en este país. Maria Corina debe volver a Venezuela.
33 exjefes de Estado del Grupo IDEA piden que María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz, pueda regresar al país.
Durante estos meses muchos aceptamos —y en mi caso, incluso defendí— la idea de que existía una estrategia gradual. El plan de “tres fases” anunciado por el secretario de Estado que buscaba desmontar, paso a paso, la estructura del chavismo mientras se construían condiciones para una transición democrática. Pero el 24 de junio cambió el país. Los terremotos rompieron ese esquema de la misma manera en que rompieron miles de edificios en Caracas y en el estado Vargas.
Desde el 24 de junio ya no discutimos únicamente quién debe gobernar Venezuela. Discutimos quién puede hacerlo. Hay una diferencia enorme entre ambas preguntas. La primera pertenece al terreno de la legitimidad democrática. La segunda pertenece al terreno de la capacidad estatal y, en este momento, de la supervivencia nacional. Los terremotos respondieron brutalmente esa segunda pregunta y la primera ya había sido respondida hace bastante tiempo (en 2023 y en 2024).
La discusión dejó de ser exclusivamente política. Ya no estamos hablando únicamente de cuándo deben celebrarse determinadas elecciones. Estamos hablando de quién tiene la capacidad de conducir a un país devastado, de coordinar su reconstrucción y, sobre todo, de proteger la vida de millones de venezolanos. Eso cambia completamente la ecuación.
Quiero ser absolutamente claro. Esto no se trata de @MariaCorinaYA como persona. Se trata de lo que ella representa porque así lo hemos decidido los venezolanos.
Ella no es la principal dirigente política del país porque lo haya decretado ningún gobierno extranjero, ningún organismo internacional o ningún partido. Lo es porque la inmensa mayoría de los venezolanos, dentro y fuera de nuestras fronteras, le otorgó esa legitimidad. Y el liderazgo, en una catástrofe nacional, deja de ser un asunto partidista para convertirse en una necesidad pública.
Por eso la pregunta no va dirigida a Delcy Rodríguez. La respuesta de la tiranía es perfectamente comprensible dentro de su propia lógica de supervivencia estalinista. Jorge Rodríguez, Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello saben que su permanencia depende del miedo (que cada día es menor). Y saben también que la presencia de María Corina Machado en Venezuela representa exactamente lo contrario: organización, esperanza, coordinación y la posibilidad de que una sociedad profundamente golpeada vuelva a reconocerse alrededor de un liderazgo legítimo.
No espero otra conducta de ellos.
La pregunta es para Washington. Es para @marcorubio. Es para @realDonaldTrump. Es para @usembassyve. Si Estados Unidos continúa ejerciendo una influencia determinante sobre el rumbo de la transición venezolana, ¿por qué impedir o aceptar que la dirigente con mayor legitimidad del país permanezca fuera precisamente cuando Venezuela más la necesita? ¿Qué interés estratégico puede justificar semejante decisión después de lo que acabamos de vivir?
Escuché con atención el mensaje que María Corina envió desde Panamá. Hubo una frase que resume perfectamente el momento que atravesamos: «Esto no se trata de mí». Tiene razón. No se trata de ella. Se trata de un país entero que necesita reencontrarse. Se trata de miles de venezolanos de la diáspora que quieren regresar para ayudar. Se trata de médicos, ingenieros, rescatistas, empresarios, voluntarios y familias que necesitan una conducción capaz de organizar el inmenso esfuerzo de reconstrucción que tenemos por delante.
Toda gran tragedia nacional necesita liderazgo. No para sustituir el trabajo de los rescatistas. No para reemplazar a los ingenieros. No para cargar escombros. Sino para darle dirección a una nación que intenta ponerse nuevamente de pie.
Venezuela necesita hoy ese liderazgo. Y la inmensa mayoría de los venezolanos ya decidió quién debe ejercerlo.
Si en Washington alguien considera que la presencia de Machado sobre el terreno puede resultar «desestabilizadora», me temo que está leyendo un país que ya no existe. Porque el verdadero factor de desestabilización no es la líder legítima de los venezolanos; es una tiranía que ha demostrado, frente a la mayor tragedia natural de nuestra historia reciente, que no puede, no sabe y, lo más doloroso de admitir, tampoco quiere gobernar para proteger a su propia gente. Nos odia. Y, siendo honesto, también los odian los venezolanos a ellos. Existe una ruptura moral irreparable entre la sociedad y quienes ocupan de facto el poder.
El estallido social del que tantos hablan no ocurrirá porque María Corina vuelva a Venezuela. Podría ocurrir precisamente si el país continúa sin un horizonte político claro. Si la sociedad no encuentra una conducción capaz de canalizar institucionalmente el inmenso dolor, la frustración y la rabia acumulados durante estos días.
La forma de evitar ese escenario no consiste en mantener congelada una transición. Consiste en acelerarla. Consiste en permitir que la sociedad se organice para reconstruir el país física, económica, institucional y moralmente. Consiste en comprender que estos miserables que hoy permanecen cómodamente instalados en Miraflores ya no pueden seguir al frente de un país al que han demostrado despreciar una y otra vez.
También escucho con frecuencia que Venezuela debe proyectarse ahora como un país estabilizado y lleno de oportunidades para la inversión. Ojalá lleguemos pronto a ese escenario. Pero intentar vender hoy esa imagen ignorando la realidad que dejaron los terremotos sería un profundo error de diagnóstico.
Porque ningún inversionista serio apuesta únicamente por recursos naturales. Invierte donde existen instituciones. Donde existe seguridad jurídica. Donde existe capacidad administrativa. Donde existe un Estado capaz de responder cuando ocurre una emergencia. Y eso fue precisamente lo que esta semana quedó dramáticamente en evidencia.
Los videos de ciudadanos enfrentando a militares, las denuncias sobre obstáculos a la ayuda, el bloqueo de información y la indignación creciente de millones de venezolanos seguirán recorriendo el mundo. No hay estrategia comunicacional capaz de ocultarlo.
Y hay algo todavía más grave.
Un régimen que obstaculiza la ayuda humanitaria durante una tragedia nacional envía el peor mensaje posible a cualquier ciudadano y a cualquier inversionista: que ni siquiera frente al dolor colectivo está dispuesto a renunciar a la lógica del control criminal. Si roban comida, imagínense cómo van a robar las máquinas de empresarios.
Los venezolanos seguiremos agradeciendo el respaldo de Estados Unidos. Seguiremos considerándolo un aliado natural. Pero precisamente porque somos aliados debemos poder hablar con franqueza.
El problema nunca fue solamente Nicolás Maduro. El problema es el chavismo. El problema es Delcy Rodríguez. Es Jorge Rodríguez. Es Diosdado Cabello. Es una estructura de poder que ha demostrado durante veintisiete años que destruye todo aquello que toca y que, incluso frente a una tragedia de esta magnitud, sigue actuando como un obstáculo para su propio pueblo.
Han pasado seis meses desde el 3 de enero. Ha pasado una semana desde el 24 de junio. Cada uno de esos días ha tenido un costo humano. Y los venezolanos ya no podemos seguir esperando.
Queremos caminar junto a Estados Unidos. Queremos que siga siendo nuestro principal aliado en la recuperación de la democracia. Queremos que la reconstrucción de Venezuela sea también una historia de cooperación entre dos países que comparten valores e intereses. Pero también debemos decir con claridad que nosotros no podemos esperar indefinidamente. No podemos. Y no lo haremos.
El chavismo debe llegar a su fin.
No solamente porque destruyó la democracia. No solamente porque destruyó la economía. No solamente porque destruyó el Estado. Sino porque esta semana terminó de demostrar que también es incapaz de conducir el dolor de una nación. O, peor todavía, que lo disfruta.
Si para poner punto final a esta tragedia seguimos contando con el apoyo de nuestros aliados, estaremos profundamente agradecidos. Ojalá sea así. Si ese apoyo no alcanza o no llega con la urgencia que el momento exige, los venezolanos haremos lo que ya empezamos a hacer durante esta semana. Tomaremos el martillo con el que hoy removemos escombros para reconstruir nuestras ciudades. Y, cuando llegue el momento, también para derribar el muro político que desde hace veintisiete años impide que Venezuela vuelva a levantarse.
Ya ha sido demasiado.
Secretary Rubio @SecRubio Our well intended and noble intervention in Venezuela is falling apart with no apparent effective follow through to extirpate Chavista thugs from power and begin an orderly political transition with US and Venezuelan opposition support. I am very concerned now and express the sentiments of thousands of Venezuelans. Something has gone terribly wrong…please redirect.