Para mí una de las cosas más atractivas en una relación es el esfuerzo; cuando alguien hace todo lo posible para poder hablar con vos, cuando alguien viaja horas para poder verte, cuando alguien quiere jugar un papel importante en tu vida, eso hace muy valiosa a la persona.
Si nos alejamos y me buscas para arreglar las cosas, te perdono.
Si me rompes el corazón y haces todo para arreglarlo, te perdono.
Si me buscas con amor, con amor me encontrarás…
Nadie murió por empezar de cero otra vez.
A veces la vida te obliga a borrar todo lo construido, a cerrar capítulos, a soltar personas y proyectos que ya no suman y, aunque duela como si te arrancaran un pedazo, nadie se ha muerto por hacerlo. Empezar de nuevo no es fracaso, es valentía. Es entender que hay etapas que ya cumplieron su propósito y que tienes la fuerza para volver a construir, esta vez con más experiencia, con más claridad y con menos peso innecesario. Nadie murió por intentarlo de nuevo… y tú tampoco lo harás.
La vida no viene con un manual, y está bien no tener todas las respuestas. A veces, lo más valiente que puedes hacer es darte una pausa, respirar profundo y seguir con calma.