No hay nada que me parezca más maravilloso que cuando suman todos los anillos en el mismo dedo, el de novios, el de compromiso, el de casamiento, la alianza. Les juro que yo después de eso NUNCA MÁS voy a usar otro anillo en mi vida.
Dios por favor, he estado de rodillas, cambia la profecía.
No quiero dinero, solo quiero a alguien que quiera mi compañía.
Deja que una vez sea yo, ¿con quién tengo que hablar para reescribir la profecía?