Al decir aquello, se dió cuenta de lo que había querido decir y no pudo reaccionar de otra forma que no fuese sonrojarse.
"Olvida eso..."
Suspiró mirando a la contraria y tendiendo la mano.
"Pues lo verás en cuanto te pases, Illaoi."
—Soltó una risotada bastante sonora mientras se cruzaba lentamente de brazos sobre el pecho.—
❝ Eso tendrás que ganártelo. ❞
—Siguió con la broma un poco más y luego, con una sonrisa, la dejó atrás.—
❝ Eso habrá que verlo, Sett. ❞
"El aguante me sobra y fuerza no me falta, eso dalo por hecho."
No había pillado el doble sentido de la frase.
"Y lo mismo podría decirte a tí ¿Tendrás aguante suficiente para soportarme?"
"Vaya. Creo que tú y yo podríamos dar un muy buen espectáculo entonces. Sin llegar a matarnos, eso sí, me has caído bien.
Y, por supuesto que estás invitada."
Su cabeza prácticamente no cedió por el golpe. Aunque si miró algo decepcionado al contrario.
"Definitivamente no tenemos nada en común... Tu eres un poco bastante más idiota."
Suspiró con pesadez.
"¿Acaso me buscas las cosquillas o que?"
metros, diez metros. ¡Quince metros! Fue tan rápido que golpeó la dura frente ajena.
Wukong se tiró al suelo para reírse, tronchándose.
"¡Todos los tontos caéis en la misma monería, me parto!"