Gran consejo:
Ten las conversaciones difíciles a tiempo. Entre antes, mejor. No te esperes hasta el final o hasta que explotes. Comunica más rápido y te sentirás más ligero.
No les pasa que, ¿ahora que son adultos y saben lo mucho que cuesta ganarse la vida, admiran mucho más a sus papás por cómo los sacaron adelante? Hay tanto que agradecer y retribuirles, que nunca será suficiente.