HOY SE CUMPLEN 3 MESES CON KAST:
- Canasta Básica de 69 mil a 90 mil.
- Bencina de 1.160 a 1.650.
- Kilo de pan de 2.190 a 2.400.
- Inflación de 2.4 a 4%.
- Gas 15 Kilos de 21.000 a 24.000
- La UF en las nubes
90 DÍAS LES BASTARON PARA DESTRUIR CHILE Y LA VIDA DE SUS CIUDADANOS
Estoy por la creación de un Registro Nacional de Violadores de DDHH y suspender sus derechos sociales, pensiones entregadas por el Estado, todo tipo de beneficios carcelarios y que den cumplimiento a sus penas en recintos penales comunes
Compartimos el comunicado del Sindicato N°2 de Trabajadores y del Sindicato de Profesionales y Técnicos de Aguas Andinas, quienes denuncian que la empresa se niega a aplicar la Ley de 40 horas.
“Se nos señaló expresamente que, de no aceptar esta modificación, la empresa preferiría pagar las multas correspondientes y trasladar esta controversia a la próxima negociación colectiva, haciendo uso de la facultad legal de descontar el tiempo de colación como piso mínimo”.
✊Llamamos a la solidaridad: compartir, difundir y apoyar a los compañeros y compañeras.
🚨En todas las comunas del Maule se anunciaron alzas en las tarifas del transporte rural, que van entre un 15% y 50%, pese a la promesa de congelamiento para 2026 del gobierno de Kast. El incremento, atribuido al precio de la bencina, ya impacta el bolsillo de las familias y pone en duda el cumplimiento de esta medida. ⛽️
¿Cuánto han subido en tu comuna? ¿Cuánto más estás pagando al mes? 💸📈
Importante: el texto firmado por @joseantoniokast respalda la soberanía argentina sobre las 3 islas y sus espacios marítimos circundantes sin ponerle límites ni excepciones.
Nada impide que Argentina interprete esto como un cheque en blanco para reclamar todos los espacios marítimos que se le ocurra en el futuro. Chile acaba de abrir la puerta.
Se dice que si la #CuotaFlores llega a ser desaforada, juzgada y condenada tal y como debe ser, el gobierno arriesga perder la mayoría en el senado. No es "otro" caso de corrupción.
La cobertura mediática está saturada hasta las náuseas con la estúpida agresión a Ximena Lincolao, una manera perfecta para silenciar la montaña de evidencia que hunde a la #CuotaFlores y que puede asestarle un duro golpe político al gobierno, pero con una tapan a la otra, por eso no hay que soltar a la #CuotaFlores
🔴 1 mes de José Antonio Kast como presidente
• Se eliminó el MEPCO, lo que impulsó el alza de las bencinas, encareciendo también alimentos, transporte y el costo de vida en general.
• Los homicidios ligados al crimen organizado aumentaron un 36,8%.
• Aumento sostenido de la UF, presionando créditos, arriendos y servicios básicos.
• Mara Sedini: la ministra con peor evaluación y enfrenta un oficio administrativo ante Contraloría.
• Se retiró el apoyo a Bachelet.
• La ministra de Educación afirmó: “La gratuidad no ha mejorado la equidad en el acceso a la educación superior”.
• Se propuso una auditoría, pero luego fue cancelada al considerarse inviable.
• La desaprobación del gobierno superó a la aprobación en tiempo récord.
• Los asesores de Kast recibieron aumentos de sueldo: ahora ganan entre $7 y $10 millones.
• Se eliminaron más de 40 decretos ambientales.
• Se anunció la intención de indultar a condenados por violaciones a los derechos humanos.
• Se eliminó parte de la Ley Karin que obligaba a investigar casos de violencia laboral.
• Se retiró la nueva ley de pesca.
• Se frenó la nueva ley de adopción.
• Se redujeron $500 mil millones del presupuesto de educación, salud y trabajo.
• Se bajaron los impuestos a los más ricos.
• Camila Flores, figura del oficialismo, está siendo investigada por fraude al fisco.
• En una entrevista, reconocieron que no han logrado expulsar a ningún inmigrante desde que asumieron.
• La bencina subió $370 y el diésel $580.
El nivel de corrupción de @Cami_FloresO es degenerado, la tipa contrataba gente que no trabajaba y se llevaba para ella el 90% del salario que supuestamente era cancelado, es decir contrataba a un NN por $1500000 y ella se llevaba para si $1200000 y el contratado fantasma se llevaba 300 lucas por el favor, esto es un FRAUDE al Fisco descarado y que la derecha está encubriendo.
@RNchile sigue callado.
TODO esto con la TUYA contribuyente.
🔴🇨🇱 El sindicato de trabajadores a honorarios del INE (Instituto Nacional de Estadísticas) ha presentado una denuncia formal por el despido de equipos completos, alegando motivaciones ideológicas. Esta situación se justifica, según la dirección, por recortes presupuestarios impuestos por el gobierno central. El sindicato enfatiza la irresponsabilidad que implica prescindir de información de alta calidad, crucial para la toma de decisiones en políticas públicas. Asimismo, se señala la presunta complicidad del sindicato de funcionarios a contrata, que ha mantenido silencio ante estas decisiones arbitrarias.
Acceda al comunicado oficial a continuación ⬇️
CARTA ABIERTA A LA MINISTRA DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA.
Ximena Lincolao. @Ximenatech
Señora Ministra:
Resulta fascinante —en un sentido casi antropológico— leer su entrevista y su afirmación de que la violencia estudiantil “no la ha visto usted en Estados Unidos ni en otras partes del mundo”. Fascinante, porque obliga a preguntarse si estamos ante una declaración de desconocimiento, de negación… o de simple descuido intelectual.
Estados Unidos, precisamente el país en el que usted ha vivido, no sólo ha visto violencia estudiantil: la ha convertido en un fenómeno estadísticamente documentado, recurrente y trágicamente sistemático, como el país del mundo con mayor casos de violencia y asesinatos en establecimientos educacionales de la historia.
Permítame ilustrarlo con algunos hechos, no opiniones.
Entre los años 2000 y 2022, se registraron 1.375 tiroteos en escuelas estadounidenses, con más de 500 muertos y más de 1.100 heridos (USAFacts). Si ampliamos la mirada, desde 1999 —a partir de la masacre de Columbine— se han contabilizado cientos de episodios adicionales, con una tendencia creciente en el tiempo. Sólo entre 2021 y 2023 hubo más de 900 incidentes, el mayor número en cuatro décadas (Reuters).
Pero no se trata sólo de cantidad, sino de brutalidad.
Columbine (1999), donde dos estudiantes asesinaron a 13 personas, marcó un antes y un después. Le siguieron tragedias como Sandy Hook (2012), con 26 víctimas —20 de ellas niños—, Parkland (2018), con 17 muertos, y Uvalde (2022), donde 21 personas fueron asesinadas en una escuela primaria. Estos no son episodios aislados: son hitos de una cadena continua.
A ello se suma una realidad aún más inquietante: la normalización. En 2024 se registraron decenas de tiroteos con víctimas en escuelas, y en algunos años recientes se han contabilizado más de 300 incidentes anuales. En otras palabras, no hablamos de excepciones, sino de una frecuencia que ha obligado a profesores a ensayar simulacros de ataque armado con sus alumnos.
¿No lo ha visto usted?
Es comprensible: a veces la realidad exige no sólo estar en un lugar, sino también observarlo.
Porque la violencia estudiantil en Estados Unidos no se limita a las armas de fuego. Incluye agresiones, apuñalamientos, peleas que escalan a violencia letal y una cultura de seguridad escolar que incorpora detectores de metales, policías armados y protocolos de encierro. Todo esto, en el país que usted menciona como si fuese un oasis.
Por eso su declaración no es simplemente inexacta: es, en términos estrictos, insostenible, y en cierto modo, inaceptable.
Más aún, resulta paradójico que quien ha tenido la oportunidad de conocer esa realidad de primera mano, la describa como inexistente. No es una cuestión de interpretación ideológica, sino de evidencia empírica básica.
Ministra, en política, la ignorancia puede ser un punto de partida. Persistir en ella, en cambio, es una elección.
Quizás la próxima vez que se refiera a la violencia estudiantil —un fenómeno complejo, doloroso y global— convendría hacerlo con algo más que simples impresiones y relatos personales. La realidad, aunque incómoda, tiene la mala costumbre de existir incluso cuando se la niega.
Y en este caso, Ministra, la realidad es abrumadora.
Atentamente,
Un observador que, a diferencia suya, sí ha mirado los datos.
@MisColumnas
Ojo, De Grange paulatinamente va a destruir la red de transporte colectivo eléctrico, los grandes del los combustibles se estaban quejando de las mermas económicas debido al cambio del petróleo al eléctrico.
Ese es el fondo.
Va a alterar las frecuencias y los fines de semana va a sacar el parque entre un 70% y un 60% para causar descontento en los usuarios y así poder ir retirando las máquinas cambiándolas por las petroleras.
La derecha actúa de esa manera no se dejen engañar.
“La de Kast fue una decisión en sintonía con las medidas de Trump hacia la región. El caudillo republicano se manifestó dudoso de las candidaturas latinoamericanas e incluso deslizó su necesidad de buscar candidatos en otros continentes. La Casa Blanca intenta reducir el número de postulantes de América Latina y Kast hace su parte negándole el apoyo de Chile a Bachelet, rechazando además la posibilidad de que por primera vez una mujer esté al frente de la ONU.”
https://t.co/TJ6i1dBz3f
Primero dijeron que no había caja. La DIPRES los desmintió: había US$3.600 millones de dólares.
Ahora dicen que esa plata ‘era deuda’. Pero ese nunca fue el debate.
El debate era simple: ¿había plata para no subirle la bencina a la gente? Sí había.
Todo lo demás son excusas para no admitir que el bencinazo fue una decisión política, para financiar la rebaja de impuestos al 1% más rico.
La cuenta siempre la paga la gente.
Gobierno de Kast, la auditoría de los saqueadores
Durante estos días el gobierno ha inaugurado su nueva cruzada moral, auditar cada peso del Estado, revisar cada escritorio, cada ministerio, cada oficina pública. Una especie de épica contable destinada a convencernos de que el gran problema del país está escondido en un archivador del sector público.
La escena tiene algo de tragicómico.
No porque el Estado sea un templo de virtud, no lo es, sino porque esta súbita pasión por la pureza contable proviene precisamente de sectores políticos que jamás han mostrado el menor entusiasmo por examinar el origen de la riqueza privada en Chile.
Y la ironía se vuelve todavía más gruesa cuando uno mira quién está al mando de la billetera fiscal.
El ministro de Hacienda del gobierno de José Antonio Kast es el economista Jorge Quiroz, cuyo nombre aparece ligado a algunos de los episodios más escandalosos de colusión empresarial en la historia reciente del país. En el caso del cartel de los pollos, donde grandes compañías coordinaron producción y mercado durante años, el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia identificó el modelo económico diseñado por su consultora como parte de la arquitectura utilizada por las empresas para ordenar el reparto del negocio.
Nada menor, no hablamos de un comentarista externo, sino de alguien cuyo trabajo técnico terminó convertido en pieza central de uno de los mayores escándalos de manipulación de mercado en Chile.
De modo que el espectáculo tiene algo de farsa.
Porque mientras se nos invita a escudriñar el lápiz de un funcionario público, la historia económica del país sigue intacta, sin auditoría y sin memoria.
Ahí están las investigaciones del economista Hugo Fazio mostrando algo bastante más incómodo, la gran concentración de riqueza que hoy domina la economía chilena se construyó en buena medida a partir del gigantesco proceso de privatizaciones ocurrido durante la dictadura de Augusto Pinochet.
Fue entonces cuando empresas completas del patrimonio público cambiaron de manos.
No fue un simple ajuste administrativo, fue un traspaso masivo de riqueza colectiva hacia conglomerados privados que hoy dominan sectores completos de la economía. Familias como las de Andrónico Luksic, Anacleto Angelini, Eliodoro Matte o Julio Ponce Lerou no construyeron su poder económico en el vacío histórico, lo hicieron en medio de ese proceso.
Las consecuencias están a la vista.
Empresas que antes formaban parte del patrimonio público, electricidad, agua, telecomunicaciones, pasaron a manos privadas y hoy operan bajo una lógica de rentabilidad que termina trasladándose directamente al bolsillo de la población. Cada alza de tarifas en empresas como Aguas Andinas o en las antiguas distribuidoras eléctricas como Chilectra no es solo un ajuste de mercado, es una transferencia constante de ingresos desde los salarios hacia los balances de esos conglomerados.
El resultado ha sido doble.
Por un lado, el Estado perdió patrimonio productivo y fuentes de trabajo estratégicas. Por otro, la población terminó pagando servicios esenciales cada vez más caros, mientras el país retrocede en productividad y se debilita su base económica real.
Y luego nos preguntamos por qué el malestar social crece o por qué el debate público se reduce a discursos sobre seguridad, como si los problemas de la sociedad aparecieran de la nada.
La verdad es bastante más simple.
Mientras se nos invita a revisar el cajón de un ministerio, los grandes grupos económicos siguen acumulando riqueza a una velocidad notable. Incluso en los años en que se habla de crisis o estancamiento, sus fortunas no han dejado de crecer.
Por eso la discusión sobre auditorías tiene algo de distracción.
Porque la gran contabilidad pendiente de Chile no está en los escritorios del sector público.
Está en el gigantesco proceso de saqueo y transferencia de riqueza que convirtió bienes colectivos en negocios privados.
Y si realmente se quisiera empezar a corregir ese desequilibrio histórico, la discusión debería ser otra.
No la de revisar el lápiz de un funcionario.
Sino la de recuperar para la sociedad aquellas empresas estratégicas que nunca debieron dejar de pertenecer al país.
Porque mientras esa pregunta siga fuera del debate, todas estas cruzadas morales seguirán siendo lo que hoy parecen, simple contabilidad para la galería.