Y como Quiroz, un personaje de luz, se comprometió con migajas para la DC, ellos le compran todo a este personaje que ha hecho de la mentira su sello político.
Así como vamos, el día del "sálvese quien pueda" llegará antes que cualquier
pronóstico.
El @Senado_Chile el antro de corrupción más grande el país en donde solo se dedican a vetar leyes q ayuden al ciudadano común ! Los mismos Weones q sus “miserables”los pagamos todos los chilenos deciden cuánto debemos ganar para vivir al mes ? HDP ! No será mucho derroche 🤔😒
Parisi se reunió pa’ calla’o con el carnicero Quiroz para amarrar junto al PDG el endeudamiento de Chile por 6 mil 200 millones de dólares. El PDG no es el partido de la gente, es una cloaca de weones vendidos y afín a la extrema derecha.
LA BRUTALIDAD DE UNA FRASE
“A mí me da lo mismo que haya desigualdad”, afirmó hace unos meses, el hoy subsecretario del Interior, Máximo Pavez, agregando que “las sociedades libertarias y prósperas son más desiguales”.
No se trata de un desliz comunicacional. Es una definición ideológica profunda. Y también una brutalidad política y moral, particularmente grave en alguien que hoy ocupa uno de los cargos más sensibles del Estado.
Porque el problema no es sólo la frase. El problema es lo que presupone.
Existe una vieja trampa argumental —muy usada por ciertos sectores liberales— que intenta reducir el debate social a una falsa dicotomía: o combatir la pobreza o preocuparse de la desigualdad. Como si ambas cosas no estuvieran íntimamente conectadas.
Pero la evidencia histórica y sociológica muestra exactamente lo contrario. Las sociedades extremadamente desiguales producen menor cohesión social, menos movilidad, más segregación territorial, más desconfianza institucional y democracias más frágiles.
La desigualdad no consiste únicamente en que unos tengan más dinero que otros. Consiste en que el lugar donde naciste determine brutalmente tus oportunidades de vida. Determina tu educación, tu acceso a salud, tus redes de contacto, tu seguridad cotidiana e incluso tu esperanza de vida.
Decir que “da lo mismo” la desigualdad equivale a decir que da lo mismo que millones de personas vivan estructuralmente más limitadas desde el inicio mismo de sus vidas.
Y eso no es una teoría económica. Es una renuncia ética.
Pavez sostiene que las sociedades prósperas son más desiguales. Incluso si aceptáramos parcialmente esa correlación, el argumento sigue siendo intelectualmente pobre.
Porque la pregunta relevante no es si puede existir desigualdad en sociedades exitosas. Claro que puede. La pregunta es cuánta desigualdad soporta una democracia sin degradarse social y políticamente.
Los países nórdicos combinan economías dinámicas y altos niveles de prosperidad con menores índices de desigualdad que América Latina. La evidencia comparada no muestra que la desigualdad extrema sea requisito del desarrollo. Muestra más bien que las sociedades exitosas construyen mecanismos para impedir que las diferencias económicas destruyan el tejido común.
Porque llega un punto en que la desigualdad deja de ser incentivo y pasa a convertirse en privilegio hereditario.
Y cuando eso ocurre, la meritocracia deja de existir.
Hay además un aspecto particularmente delicado considerando el cargo que hoy ocupa Pavez. El subsecretario del Interior no administra solamente policías o seguridad pública. Administra gobernabilidad democrática.
Y no existe gobernabilidad sólida en sociedades que naturalizan la desigualdad extrema.
Chile lo sabe mejor que casi cualquier país. El estallido social de 2019 no nació únicamente de la pobreza. Nació también de una percepción extendida de abuso, humillación y reglas distintas según apellido, comuna o nivel de ingresos. Dar una lectura diferente es pecar de ignorancia o refugiarse en un relato ideológico precario, decadente y tendencioso.
Por eso resulta tan inquietante que alguien encargado precisamente del orden institucional minimice uno de los factores que más deterioran la legitimidad democrática contemporánea.
Tal vez lo más preocupante de la frase no sea su insensibilidad, sino la visión de sociedad que contiene. Cuando Pavez afirma que le da lo mismo que algunos tengan muchísimo mientras exista un “mínimo” para el resto, está describiendo una sociedad de pisos mínimos y techos infinitos.
Una sociedad donde la dignidad colectiva deja de importar y sólo importa evitar el colapso.
Eso no es una visión republicana de sociedad. Es apenas una administración tecnocrática de las diferencias sociales.
Y una democracia puede tolerar diferencias, pero lo que no puede tolerar indefinidamente es la naturalización de la indiferencia frente a ellas.
@MisColumnas
@T13 Histórica caída ? CTM los hijos de puta lo subieron de una más de 400 . Este titular vale pichula de burro . Putas los periodistas tomando café de la cafetera de 2 palos regalados con la nuestra.
Pero ella no ingresará al Registro Nacional de Vándalos.
Pero si usted organiza una rifa para pagar una operación, entonces olvídese de cualquier beneficio social.
País corneta por culpa de un grupo de políticos corneta a cargo del país.
No tienes idea de economía y votas porque te lo ordenaron y por ideología política, no por conocimiento.
Esa deuda es innecesaria, pero explicarte sería tiempo perdido.
Endeudar al país porque crearon un relato para convencer a los ignorantes, es una irresponsabilidad. Espero que cuando voten por la rebaja impositiva a las grandes corporaciones votes en contra, porque si van a endeudar al país, es porque según ustedes se necesitan recursos, luego es inadmisible que le rebajen impuestos al sector que menos lo necesita.