"El secreto de la existencia humana no solo está en vivir, sino en saber para qué se vive."
— Fiódor Dostoievski
Muchas personas pasan años ocupadas sin detenerse a preguntarse si aquello que ocupa su tiempo también merece ocupar su vida.
Que la sonrisa de Fabiana nos inspire a ser más humanos: a tender la mano sin esperar reconocimiento, a acompañar el dolor ajeno con respeto y a comprender que, incluso en los momentos más oscuros, la esperanza puede abrirse paso.
ACTUALIZACIÓN | REPORTE SÍSMICO 7 | 01 de julio de 2026 | 15:20 CEST / 09:20 VET
Entre las 7:00 h del 30 de junio al 01 de julio 2026, a las 09:20 h del 1 de julio de 2026, se han registrado mas de 45 réplicas distribuidas principalmente entre La Guaira, Naiguatá, Boca de Aroa, Puerto Cabello, Maracay, La Victoria, San Felipe, San Carlos, Guarenas, Caracas, Barcelona, Punta Arenas, Paraguipoa, Cabo Codera y La Isla Tortuga, y algunos sectores del estado Guárico (Earthquake Network, 2026).
Las magnitudes observadas oscilan aproximadamente entre M 2.0 y M 3.6, predominando claramente los eventos de baja magnitud (M 2.0–2.8), característicos de una fase de reajuste cortical posterior a un terremoto mayor (USGS, 2026a).
La mayor concentración espacial continúa localizándose en el litoral central, especialmente en el sector de Naiguatá–La Guaira, donde se registraron más de una decena de eventos durante las últimas 24 horas. También se observa el aumento de la frecuencia de sismos de magnitudes bajas que pareciera propagarse hacia el este en Isla Tortuga, donde se registraron dos réplica de 2.6 a profundidades de oscilan entre 30 a 35 km.
Los eventos de mayor magnitud observados corresponden a:
M 3.3 cerca de Naiguatá: 21:05 h Caracas del día anterior.
M 3.3 en el sector de Paraguipoa: 09:51 h Caracas.
M 3.1 cerca de Naiguatá: 09:04 h Caracas.
M 3.0 en Naiguatá: 15:39 h Caracas.
M 3.6 en Cabo Codera 12:55 h Caracas.
Igualmente, continúan registrándose réplicas en Boca de Aroa, Maracay, San Felipe y La Victoria, lo que confirma que la actividad sísmica sigue distribuida a lo largo del cinturón tectónico activo del norte costero de Venezuela y no únicamente alrededor del epicentro inicial (SGC, 2026); FUNVISIS, 2026).
Desde el punto de vista sismotectónico, este patrón continúa siendo coherente con la geometría regional observada por el USGS, el GFZ Helmholtz Centre for Geosciences, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) y FUNVISIS, así como con los modelos de ruptura finita y los productos geodésicos derivados de interferometría radar satelital (InSAR) publicados por la NASA.
La persistencia de réplicas desde la región de Morón–Boca de Aroa hasta La Guaira y Miranda sugiere que el reajuste de esfuerzos continúa desarrollándose sobre un eje estructural de orientación predominante este-oeste (E–W), compatible con el límite entre las placas del Caribe y Suramérica y con la interacción de varios sistemas de fallas activas (GFZ, 2026; NASA Earthdata, 2026; USGS, 2026b).
Es importante destacar que la disminución gradual de la magnitud promedio, aunque la frecuencia de los eventos se mantiene, lo cual es consistente con el comportamiento esperado de una secuencia de réplicas posterior a un terremoto de gran magnitud.
No obstante, la actividad no ha cesado y continúa siendo probable el registro de nuevos eventos perceptibles y no perceptibles durante los próximos días o semanas, tal como muestran los modelos estadísticos de evolución de secuencias sísmicas y las evaluaciones probabilísticas publicadas por el USGS para este evento (USGS, 2026a).
Recomendaciones:
Desde una perspectiva científica y de gestión del riesgo, considero prioritario:
1. Mantener el monitoreo permanente de la secuencia de réplicas, especialmente hacia los Andes, Norte Costero y Oriente de Venezuela.
2. Fortalecer la red nacional de vigilancia sísmica y geodésica.
3. Ejecutar campañas de campo para cartografiar rupturas, deformaciones y efectos geológicos asociados.
4. Actualizar la microzonificación sísmica de las principales ciudades del norte de Venezuela.
5. Revisar los criterios de planificación territorial en zonas desarrolladas sobre abanicos aluviales y depósitos recientes.
6. Promover investigaciones interdisciplinarias que integren geología, geotecnia, ingeniería estructural, hidrología y percepción remota.
7. Fortalecer la cultura de prevención y educación sobre el riesgo geológico en las comunidades expuestas. Creación de un plan de alfabetización sísmica en todos los sectores del país.
Fuentes: USGS, FUNVISIS, SGC, GFZ (Alemania), NASA Earthdata, Earthquake Network, IPGP (Francia) y PKU Geophysics (China).
#27Jun | Cándido Pérez Martínez, miembro del grupo de rescate Topos Aztecas de Ciudad de México, comentó que el panorama en las ciudades afectadas en Venezuela por los sismos acaecidos el #24Jun es “desolador”.
“Parece que lo bombardearon (…) Cayó por capas, se ve que está loza sobre loza. Si no fuera por los muros, parecería un sándwich”, describió Martínez sobre la situación de una edificación colapsada en Caracas.
📹: mundodejelly en Instagram.
EL TOPO MAYOR ESTÁ AYUDANDO A LOS VENEZOLANOS 🇻🇪
Héctor Méndez, conocido como “El Chino” o “Topo Mayor, es el Fundador de https://t.co/6AzIMtHRLg (IG) y está en Venezuela con la brigada de rescate.
topo_mayor (IG) tiene 80 años de edad y 40 de experiencia en el rescate de vidas en medio de desastres naturales.
📹 @RaulZambrano7
#27J #Terremoto #Caracas #LosPalosGrandes
Un estudiante de 5to año reclama que en el liceo donde estudia la directora mando sus notas al Ministerio de educación erradas y ellos niegan a solucionarles el problema cuando el estudiante alega que su promedio está en 19 puntos, y supuestamente el liceo "no puede hacer nada"
La escala de la red energética de #China es increíblemente grande y está en constante crecimiento.
En 2025, China representaría el 33,2 % de la generación eléctrica mundial, más del doble que EE. UU. (~14,2 %).
Eso representa un tercio de la capacidad mundial.
El resto del mundo en conjunto alcanzaría el 52,6 %.
Una fuerza dominante absoluta en la generación de energía mundial.
Los Amigos:
Un grupo de ex compañeros de colegio de 40 años, van a salir a cenar y eligen la parrilla El Algarrobo Negro, porque allí las chicas que atienden el restaurante son todas buenas mozas y se visten con pantalones ajustados
Diez años después, a los 50 de edad, el grupito vuelve a reunirse y elige la parrilla El Algarrobo Negro, porque allí la carne es muy buena y la selección de vinos amplia.
Diez años después, a los 60 de edad, el grupo de amigos una vez más discute dónde van a ir a cenar, y eligen la parrilla El Algarrobo Negro porque el ambiente es tranquilo y la música agradable
Diez años más tarde, a los 70 años de edad, los amigos discuten una vez más donde van a ir a cenar, y eligen la parrilla El Algarrobo Negro porque tiene rampas de acceso para discapacitados y baños amplios y cercanos en ambos pisos.
Diez años más tarde, a los 80 de edad, los amigos discuten una vez más donde van a ir a comer, y eligen la parrilla El Algarrobo Negro ya que nunca han estado ahí y les gustaría conocerlo.
🇨🇳Una gran máquina roja para la construcción de puentes está instalando las vigas del puente.
China está construyendo activamente más infraestructuras.#China
Walter Martínez y el periodismo que incomodó a todos
Durante años se dijo que Walter Martínez había perdido un ojo en alguna guerra lejana. La imagen cerraba perfecto: el corresponsal herido, la cicatriz como credencial moral, el parche como símbolo. Pero la verdad, como suele ocurrir, fue menos cinematográfica y más reveladora.
Walter Martínez no perdió el ojo en Irak. Lo perdió según refieren, mucho antes, en un accidente doméstico, cuando aún no era el rostro reconocible de la geopolítica televisada. No fue una bomba ni una esquirla: fue la vida misma, impredecible y torpe, la que le marcó el rostro. Y sin embargo, ironías de la historia, ese ojo perdido terminó viendo más claro que muchos intactos.
Lo que sí ocurrió en los conflictos internacionales donde Martínez estuvo como corresponsal de guerra, fue otra cosa: allí terminó de romperse cualquier ilusión. Martínez cubrió las intervenciones de los estadounidense y sus aliados con la certeza de quien ya desconfiaba del relato.
Antes de la Guerra del Golfo en 1990, Martínez era un periodista formado en geopolítica, riguroso, incómodo, inscrito en las coordenadas clásicas del oficio. Irak le rompió esa frontera. Después de Bagdad ya no habló como quien interpreta el mundo, sino como quien lo ha visto arder. No era ideología: era memoria corporal.
Ese quiebre se expresó con claridad en Dossier, el espacio que condujo durante muchos años en VTV, y que terminó convirtiéndose en una rareza de la televisión venezolana que trascendió fronteras: un programa de geopolítica sin concesiones.
Dossier no era un resumen de noticias ni un panel para equilibrar opiniones; era una disección. Allí Martínez habló de Irak, Afganistán, la OTAN, América Latina como tablero de disputa, la guerra como negocio y la propaganda como arma principal, cuando esos temas todavía no estaban de moda, ni eran cómodos. El programa se mantuvo al aire por muchos años, hasta su salida definitiva de la televisión, no por agotamiento del formato, sino porque hasta en la trinchera donde se sentía cómodo llegó a incomodar.
Paralelamente, la radio fue siempre su otro territorio natural. Martínez era, ante todo, un hombre de voz. En la radio desplegaba una pasión menos encorsetada, más íntima, más libre. Allí se permitía digresiones, silencios, obsesiones. Y una de ellas, quizá la más reveladora, fue el jazz. No como música de fondo, sino como forma de entender el mundo.
Ese estilo editorial forjado en Irak, afinado en Dossier, respirado en la radio, lo volvió implacable. Señaló al imperio, sí, pero también a sus intermediarios locales, a las élites dóciles, a las oposiciones funcionales, a los progresismos de salón que necesitaban verse respetables ante el mismo poder que decían cuestionar. Desconfió del periodismo incrustado, de los relatos oficiales, de la neutralidad como valor supremo. Decía, sin rodeos, que en un mundo profundamente desigual, la neutralidad no es equilibrio: es toma de partido silenciosa.
Eso explica su lugar en la memoria mediática venezolana hoy. Walter Martínez no es una figura de nostalgia ni un nombre de panteón. No fue absorbible por el sistema. No se suavizó con los años, no renegoció su discurso, no pidió indulgencia. Por eso se le cita poco y se le discute menos. Porque revisitarlo obliga a hacerse una pregunta incómoda: ¿y si no exageraba tanto?
Con los años, demasiadas de sus lecturas se fueron confirmando en silencio: la guerra como negocio permanente, el derecho internacional aplicado selectivamente, la propaganda como arma central, la neutralidad como coartada elegante. Falló, quizá, en una cosa: creyó que la evidencia produciría conciencia. El sistema no colapsó. Aprendió a convivir con la contradicción.
Walter Martínez ganó la capacidad de mirar el mundo sin ilusiones, decirlo sin pedir disculpas…
Disponga usted…
Me acabo de comprar esta divinura, un ají de chirere, en la principal de Montecristo frente a la Panadería Coimbra abrieron un frutería y lonchería llamada el rincón trujillano, los panas son de Valera, sus pastelitos andinos no tienen caída, tan buenos como los de mis paisanas de Boconó en la principal de Campo Claro. Este picante con una caraotas, cuajada y aguacate 🥑 na guará
Warren Buffett, uno de los hombres más ricos del mundo, se acaba de retirar a los 95 años.
Y sigue viviendo en la misma casa que compró en 1958 por 31.500 dólares.
No es una mansión con columnas de mármol.
No tiene helipuerto.
No sale en revistas de lujo.
Es una casa normal. Cómoda. Luminosa.
En un barrio tranquilo de Omaha, Nebraska.
Para Buffett, esa casa vale más que cualquier palacio.
Porque le da lo único que realmente importa cuando tienes dinero de verdad:
seguridad, paz y libertad.
Cuando le preguntaron por qué no se mudaba a una mansión como otros multimillonarios, respondió sin adornos:
“Estoy feliz aquí. No necesito más. Lo importante no es el tamaño de la casa, sino las personas que la llenan.”
Su vida demuestra algo que casi nadie quiere aceptar:
el dinero no sirve para impresionar a otros, sino para vivir según tus propias reglas.
Buffett podría conducir cualquier coche de lujo.
Y sigue usando el mismo modelo modesto desde hace años.
Podría rodearse de extravagancias.
Y durante décadas desayunó un McMuffin barato camino a la oficina.
El verdadero lujo no se compra.
Es tiempo para pensar.
Tiempo para leer.
Y tiempo para decidir sin que nadie le meta prisa.