En la vida tienes 3 opciones cuando te sientes quebrado: te transformas en el mismo mal que te hicieron, te quedas paralizado atrapado en ello, o tomas las riendas de tu vida y te transformas en tu mejor versión.
Mi mamá no crió a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas, pero lo hago y lo seguiré haciendo.
En la Biblia, cuando Job lo tenía todo, oraba. Cuando no tenía nada, seguía orando. ¡ORAAAAAAAAA! Porque la oración no se trata de tus circunstancias, se trata de quién es Dios.