Cuando se te baje el ego y te alcance la madurez espero que te des cuenta de que siempre estuve para vos, incluso cuando sabía que no era sano para mi, ojala te des cuenta que fuiste muy cruel conmigo y que realmente no lo merecía, es como si me hubieras castigado por amarte.
Dejen de culpar a los docentes y háganse cargo de sus hijos. Sáquenles las pantallas y métanlos en deportes. Mírenlos a la cara. Oblíguelos a cenar en familia. Pregúntenles cómo están, qué hicieron, si tienen tarea. Revisen sus cuadernos. Llévenlos al pediatra y al psicólogo.
“Por más tiempo del que debería, juzgué a mis padres despiadadamente. Sin embargo, con el paso de cada década en la que recorrí el mismo camino que ellos anduvieron, me di cuenta que todo es más difícil de lo que parece.”
—Patrick Morley [De niño quebrantado a hombre restaurado]