@FernandoFGR1 Si hacéis una labor maravillosa. Todo mi apoyo. Mi comentario es humorístico pero con una base de verdad que da auténtico miedo. Nos gobierna el mal absoluto y operan dándole la vuelta a todo. Hay que estar preparado para todo.
No tengo la energía para fingir.
Fingir afecta nuestras reservas de energía. Requiere que monitoreemos y administremos constantemente nuestras palabras, acciones y expresiones para encajar en las expectativas de la sociedad o para mantener una cierta imagen. Este esfuerzo constante nos drena mental, emocional e incluso físicamente, dejándonos sintiéndonos agotados y desconectados de nuestro verdadero yo.
En un mundo donde a menudo hay presión para encajar y proyectar una fachada o máscara, elegir la energía real sobre la presencia falsa es un poderoso acto de coherencia y alineación con tu esencia primordial.