Javier Tebas, @Tebasjavier el MAL del @FCBarcelona_es
Tebas, ha causado perjuicio al Fútbol Club Barcelona mediante declaraciones públicas y el incumplimiento de sus obligaciones con el deber de confidencialidad.
En concreto, no solo divulgó los estados financieros del club a través de comunicados que posteriormente fueron retirados, sino que además sostuvo reuniones con el Athletic Club en plena controversia por el fichaje de Nico Williams, en las cuales, se le habría proporcionado información confidencial acerca de los estados financieros y la situación de la norma 1:1.
Dichas acciones constituyen una vulneración a los deberes de lealtad y confidencialidad propios de la responsabilidad del presidente de la Liga, además de generar un impacto negativo en la confianza del representante de Nico Williams. Este, al ver alteradas las condiciones de negociación, intentó imponer una cláusula de salida que resulta inaceptable. La aceptación de dicha cláusula habría puesto en riesgo la estabilidad patrimonial del club y podría constituir un presunto delito de administración desleal si la hubiera firmado el presidente Joan Laporta.
Además, las acciones del presidente de la Liga, Javier Tebas, han impedido la revalorización de la competición. La presencia de Nico Williams, combinada con la participación de Lamine Yamal, habría incrementado notablemente el atractivo televisivo y deportivo de La Liga. Esto, a su vez, habría generado un mayor interés por parte de los espectadores, incrementando los ingresos por derechos televisivos y fortaleciendo la posición internacional de la competición.
Por otro lado, la UEFA ha impuesto una multa de 15 millones de euros al FC Barcelona, y no una sanción deportiva como indicaron algunos medios (ya lo vaticiné yo en un tweet), como la reducción de puntos.
Javier Tebas debería haberse preocupado por defender al club ante la UEFA y acudir a instancias superiores si fuera necesario.
El FC Barcelona está protegido por el principio de confianza legítima, reconocido en el Derecho Administrativo y Constitucional, que garantiza la buena fe frente a actuaciones de autoridades públicas o instituciones reguladoras, como La Liga y la RFEF, que legitiman y validan las operaciones de «palancas» realizadas por el club.
Es incoherente que la Liga y la Federación Española de Fútbol aprueben estas operaciones, y luego la UEFA sancione al club por algo que esas instituciones, que son sus afiliadas, habían aceptado y autorizado previamente. Este escenario va en contra del principio de coherencia y confianza legítima, respaldado por la legislación europea y decisiones judiciales, que protegen a los clubes frente a sanciones que contradicen decisiones previamente validadas por sus propias instituciones afiliadas a la UEFA.
Javier Tebas debería ocuparse de defender a sus clubes ante la UEFA en lugar de revelar los estados financieros de sus afiliados, de decir que va a impedir el Mundial de Clubes o de su guerra con el Real Madrid y Florentino Pérez.
Como he mencionado anteriormente, Tebas se ha convertido en un Villar y en un Rubiales, y está incapacitado para seguir en el puesto de presidente de La Liga.
Por cierto, sigo diciendo que en la actualidad el FC Barcelona está en la norma 1.1 y nunca salió de ella desde que entró en ella en enero. Todo ha sido conforme al Derecho Administrativo.
Además, si el Fútbol Club Barcelona y su presidente no inician una denuncia contra el presidente de La Liga, se merecen todo lo que está pasando. La falta de acción en ese sentido solo agrava la situación y permite que se sigan perpetuando las irregularidades y arbitrariedades de Javier Tebas contra el FC Barcelona.
OJO! Cuenta @MiguelGalanCNFE en @JijantesFC si el Barça denunciara a Tebas por airear sus números económicos y romper la confidencialidad de esos, podría sacar a Tebas de la presidencia