Nadie habla de la terapia que es ir al estadio.
Nadie cuenta que en esa tribuna se sueltan silencios, se descargan dolores y se gritan cosas que afuera no sabemos decir.
Ahí, entre cantos, bombos y abrazos desconocidos, desahogamos todo lo que muchos callamos en la vida diaria.
una chica en tiktok acaba de decir: “él nunca supo que podía acompañarlo a todos sus sueños, porque nunca me invitó a soñar con él”. Y me quedé pensando en cuántos planes hice en mi cabeza para alguien que nunca me hizo lugar en los suyos.